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15 marzo 2017

Ilusión apagada

Estaba esperando a escribir una entrada diferente. Esperaba que la siguiente entrada en mi blog diera una gran noticia, pero en lugar de eso, es una noticia totalmente diferente.

No lo hago para dar pena, ni para desahogarme. Lo hago para formar parte de esos susurros que hay en internet que cuentan estas experiencias. Lo hago porque al dejarlo plasmado se puede normalizar un poco más, e incluso para consolar a quienes pasan por la misma situación. Lo hago para formar parte de ese "1 de cada 5".

Hace aproximadamente dos semanas tuve un aborto natural. Estaba de siete semanas de embarazo, y ya tenía la ilusión que todas las embarazadas tienen. No voy a entrar en detalles, pero sí puedo decir los sentimientos que tuve. Previo a ese momento, llevaba unos días sangrando, y aunque fui a urgencias dos días antes de perderlo, en la ecografía todo se veía normal, así que me dieron progesterona, ya que en algunos inicios de embarazo hay sangrado. Fue muy emocionante ver en esa ecografía al pequeño o pequeña, que aunque era demasiado chiquitín, se le pudo distinguir el corazón latiendo. No obstante, ese sangrado hacía que no pudiera estar tranquila, y eso me producía una angustia muy grande. Cuando a los dos días lo perdí, la realidad me golpeó. Algo que estaba temiendo desde hacía unos días, al final se produjo. Los sentimientos que tuve fueron de tristeza, enfado, cansancio... Sobretodo esa semana que se pasa hasta que todo llega a la normalidad.

Nosotros habíamos avisado ya a mucha gente de que estábamos esperando el tercero. Realmente nos adelantamos al anunciarlo, pero por otro lado, fue un consuelo poder compartir esta experiencia con otras madres que habían pasado por lo mismo, y que me daban ánimo y compartían conmigo palabras de esperanza. Fue gracias a esas madres, y sorprendentemente al ginecólogo que visité para hacerme una revisión, que pude pasar de esta etapa de mi vida a la siguiente. Asumí que es algo normal, que pasa, que es duro, pero que tengo a dos niños hermosos y que seguramente vendrá el tercero que esperamos tener en el futuro.

Espero que esto pueda dar luz y esperanza a otras madres. Cada una pasa por experiencias diferentes y personales, y cada una hacemos lo posible por superarlo de la mejor manera. Sólo sabed que no estáis solas, que 1 de cada 5 somos muchas madres. Entre todas nos podemos ayudar y dar ánimo.


12 mayo 2015

Superar un momento con un poco de creatividad

Tengo que reconocer que en algunas ocasiones la creatividad es lo que me ha salvado de tirarme de los pelos durante mi maternidad. Como es lógico, con una niña de 4 años y un renacuajo de 1, hay momentos complicados de manejar, y el momento de ir a la cama es uno de ellos. Sobretodo porque ambos quieren mi atención completa.

L quiere que le lea un cuento, E quiere que le dé el pecho, o simplemente que le coja. Hay veces que estoy con E en la mochila, balanceándome, mientas le leo el cuento a L... Un circo, vamos.

Ayer por la noche, fue uno de esos días en los que el ser creativa me salvó de terminar loooocaaaa. Empecé a notar que estaba impacientándome, que me estaba poniendo cada vez más intranquila y nerviosa (bueno, si le has de decir a una niña unas 10 veces que tiene que ponerse la camiseta del pijama, pues como que eso impacienta a cualquiera...). Reconozco que esa es la etapa por la que L está pasando, que casi todos los niños se hacen los remolones para acostarse y que L no va a ser la excepción. PERO, aún así quería que me hiciera caso y que se acostara lo antes posible.

Entonces, ¿qué hice para evitar un mal mayor? Dije: "¡Bueno! ¡Ya no voy a decir ni una palabra! ¡No voy a hablar!". Y L me dijo "¡Yo tampoco!". Hay que decir que L ni se estaba dando cuenta de que ya estaba perdiendo los nervios y que me lo dijo con una alegría inmensa. ¡Vamos a jugar a no hablar! Eso era lo que ella había captado.

Y eso fue lo que hicimos, jugar a no hablar. Fue bastante eficaz y, como no, fue un gran momento que pasamos antes de dormir. Incluso el cuento que le leo todas las noches, en lugar de leerlo, lo interpreté con mímica (leímos el de Frozen, no fue difícil de hacer).

Al final, esa noche que iba a ser un poco catastrófica, se convirtió en un momento de tranquilidad, de felicidad y de juego. Y así, evidentemente, se duerme mejor.

Lo mejor para usar la creatividad durante la educación de nuestros hijos es conocerles bien, saber qué es lo que captará su atención y usarlo para así superar los momentos juntos.

20 marzo 2015

Lo que quiere decir "te quiero" para mi hija

He estado un poco desconectada en general, aunque sí he puesto algunas cosas que he estado haciendo en la página de Facebook. Resulta que mi pobre suegra ha estado enferma y no ha podido venir ningún día. Generalmente, cuando venía, yo aprovechaba y avanzaba un poco con el blog y otras cositas que generalmente no puedo hacer si no hay alguien que esté con los niños. Sobretodo, lo más difícil, es sentarme en el ordenador a escribir cuando tengo a mis dos peques pululando por la casa... jis jis jis...

Pero hoy ya quería sentarme y dejar plasmada una experiencia que me ocurrió con mi hija. Ella está entrando ya en la "edad de los porqués" y ¡me lo paso genial! Está mucho más grande y dicharachera.

La otra noche le estaba dando la leche que se toma antes de dormir, y ocurrió lo siguiente:

Yo: Te quiero.
L: Te quiero yo también.
Yo: L, ¿sabes lo que quiere decir eso?
L: (pone cara de pensar) "gracias por jugar conmigo".
Yo: ¿Eso quiere decir 'querer'?
L: (asiente con la cabeza mientras se toma la leche con la pajita).
Yo: ¿Quién te ha enseñado eso? (pensando que le habían enseñado en el cole o en la iglesia a la que vamos que 'querer' quiere decir dar las gracias).
L: ¡Yo sola! ¡Yo sola puedo!
Yo: ¡Claro! ¡Claro!

Se me llenó el corazón de alegría.

Después, pensando en la experiencia, no es que 'querer' sea dar las gracias, sino pasar tiempo juntos. Hay veces que es importante dedicar tiempo a nuestros hijos. No me gusta el anuncio de Iniesta donde dice que es mejor esconderse y jugar a un videojuego que estar jugando con niños. No quiero crear un trasfondo que no existe a ese anuncio, pero creo que es más importante dedicar tiempo a nuestros hijos hoy
, sobretodo si son pequeños, para que quieran estar con nosotros en el mañana.

Ya lo comenté en una entrada anterior: si queremos que nuestros hijos adolescentes confíen en nosotros y quieran estar con nosotros, tenemos que dedicarles tiempo de calidad desde que son pequeños.

Y ese tiempo se traduce en 'amor'. Y el 'amor', a su vez, es 'tiempo'.

Como dice Dieter Utchdorf: "En las relaciones familiares, amor en realidad se deletrea T-I-E-M-P-O." Leemos en este mensaje que dio en Octubre de 2010 : "El tomar tiempo para estar juntos es la clave para la armonía en el hogar. Hablamos el uno con el otro, en vez del uno sobre el otro.Aprendemos unos de otros y apreciamos nuestras diferencias así como nuestras cosas en común".

Así que, simplemente, para mi hija, "te quiero" significa pasar tiempo jugando con ella.

05 noviembre 2014

Sobre cuántos hijos tener parte 2

Como decía en mi entrada anterior, estoy pensando en este tema y viendo información y experiencias de otras personas. He llegado a algunas conclusiones que seguramente cambiarán con el paso del tiempo y la experiencia que tenga en la vida.

Cada persona tiene los hijos que quiera tener.

Hay gente que dice que la tierra está superpoblada, que no se deberían tener muchos hijos, que no hay recursos para todos. Pero la pirámide poblacional de España es de campana invertida (menos nacimientos y más longevidad). Teniendo en cuenta estas dos opiniones contrastadas, y teniendo en cuenta la tasa de natalidad de, digamos, mi edificio, estoy más a favor del peligro de la segunda idea.

Teniendo en cuenta que algunos no tienen ningún niño y otros muchos, el dilema queda en equilibrio. Aún así, la tasa de fertilidad en España es 1,3 (fuente). Bastante baja para el relevo generacional.

Pero lo dicho, cada uno quiere tener los hijos que quiera, y eso no es motivo de crítica ni menosprecio (que lo he visto por ahí).

Tenemos suficientes herramientas para decidir cuántos hijos tener

Quizá esto se pueda considerar una crítica a los que dejan "la puerta abierta" a los hijos. Me parece una decisión muy valiente y la respeto. El saber que existe esta manera de ver las cosas me ha hecho plantearme lo que yo pienso.

Yo soy una persona creyente. Creo en Dios. Creo que Él nos ha dado la inteligencia y el sentido común para poder tomar decisiones tan importantes como cuántos hijos tener en nuestra familia. Creo que se deben tener en cuenta muchos aspectos, aunque desde mi punto de vista los más importantes son la salud de la madre y de los hijos. También existe la importancia de una economía familiar saludable.

La cuestión es que si evaluamos (si es que queremos evaluar) lo que nosotros consideramos más importante, si tenemos en cuenta lo que pretendemos dar a nuestros hijos y enseñarles, y sobretodo si tenemos en mente el tipo de estilo de vida que queremos que nuestros hijos tengan, sabremos si tener o no más hijos, y cuándo.

Aunque planeemos o no tener más hijos, la última palabra no la tenemos nosotros.

Cuando decidimos quedarnos embarazados por primera vez, L tardó año y medio en llegar. Casi cuando estábamos en el umbral de ir a pedir cita al médico para que nos revisaran, me quedé embarazada. ¡Qué alegría nos dio!


Nacimiento de L

Esta experiencia me ayudó a comprender que la creación de una vida no estaba en mis manos al fin y al cabo. Desde mi perspectiva, está en las manos de Dios, desde la perspectiva de otros, es el destino, la providencia, el universo... Según lo que creamos, nos daremos cuenta que, al final, nosotros no podemos decidir del todo cuándo tener hijos.

Hay otras personas que, aun tomando medidas para no quedarse embarazadas, sí ocurre. Otro ejemplo de que la última palabra está "de otro lado".

La experiencia de L me ayudó a ser más humilde y aceptar lo que me venía. Siempre es bueno tener una actitud positiva con las circunstancias que nos toquen vivir. Yo tuve suerte porque al final L vino. Y a los tres años y tres meses, E vino detrás. A otras personas no les pasa lo mismo: o esperan y esperan y no vienen, o vienen de sorpresa.

Foto de familia tras en nacimiento de E

Lo más importante, y con esto concluyo, es el respeto por las decisiones de otros.


Teniendo en cuenta la diversidad de cada persona, junto con la diversidad de las familias que hay, y la diversidad de circunstancias, cada uno pude ser artífice de sus propias ideas y teorías para así tomar decisiones que se ajusten a ellos mismos y a sus circunstancias.



31 octubre 2014

Sobre cuántos hijos tener. Parte 1

Últimamente he estado pensando mucho en este tema. Voy a abrir un poquito mi corazón. Es algo que me da miedo hacer en internet, pero también sé que gracias a que otras personas lo abren en sus blogs o comentarios, yo puedo inspirarme y ver otras perspectivas. Por eso mismo lo hago.

Como sabéis, tengo dos hijos, una niña de 3 años (casi 4) y un niño de casi 8 meses. Tener hijos da mucho trabajo, pero no sólo un trabajo físico, sino también mental. Cada hijo tiene sus manías, su caracter, su comportamiento... Hay que saber cómo tratar a cada uno, cuál es la mejor manera de educarle y llegar a él... Vamos, que es un trabajo que, en mi caso, es a tiempo completo completísimo.

Eso me hace pensar en lo que quiere decir tener hijos; más hijos. Ser familia numerosa. 

En España, la familia numerosa es a partir de los 3 hijos. En otros países 3 hijos serán pocos, pero aquí en España no. Los coches están adaptados a tener tres hijos o menos; las casas las hacen ahora con sólo tres habitaciones; los precios de los gastos del colegio y actividades extraescolares son bastantes; el tiempo que los padres dedican a los hijos puede llegar a ser muy limitado. Todo eso hace que muchos padres se planteen tener más de un hijo. Tener dos es lo normal. Con tres hijos, los padres son unos valientes, y ya más de tres hijos, algunos pueden incluso llegar a decir que es una locura.

Hay un programa en EEUU que se llama 19 kids and counting. Es un programa de telerealidad que sigue la vida y hazañas de unos padres que tienen 19 hijos. Su filosofía está basada en sus creencias de que Dios les dará tantos hijos como ellos puedan manejar y mantener, y así lo han estado demostrando. Lo curioso de esta familia es viven sin deudas e incluso tienen bastante dinero para mantener a todos los hijos. Algunos critican que tienen dinero por causa del programa, pero en realidad creo que ellos empezaron a salir en la tele cuando tenían 14 hijos, así que hasta ese momento, no tenían el recurso mediático.

Claro, ellos tienen una casa impresionante, un terreno aún más grande y suficiente espacio para todos los hijos. Aquí en España es muchísimo más difícil. Así que me puse a investigar y encontré a una familia española con 16 hijos, con la misma filosofía que la familia Duggar: tendrán tantos hijos como vengan. Estos, más bien, viven en un piso y se apañan con el espacio limitado.

El leer sobre estas familias y el meditar sobre ellas, me ha ayudado a formar algunas ideas en mi cabeza. Estas ideas tienen vida propia, y aunque las plasme aquí, seguramente  iran modificándose y cambiando con el paso del tiempo.

Pero para no ser pesada en esta entrada, lo dejaré para otra ;)



04 enero 2013

Hace dos años

Cuando yo nací, recuerdo que mi madre me contaba algunas anécdotas de aquél día... ¡Y yo estoy haciendo lo mismo! No de mi nacimiento, sino del de mi hija.

Hace dos años, la pequeña estaba a mi lado. Acababa de llegar a este mundo difícil, pero esperanzador. Siempre recordaré lo primero que pensé cuando me la dieron para ponérmela piel con piel en la sala de parto "¿A qué mundo te he traído?", pero inmediatamente respondí "No te preocupes, intentaré enseñarte todo lo que pueda para que te vaya bien en este mundo".

Ella, con sus ojitos grandes me miraba. Estaba agotada la pobre, y yo también. Mi marido, a mi lado, estaba emocionado. Fue un gran momento cuando nos pasaron a la habitación de postparto, ya nunca seríamos dos en nuestra familia.

Estoy muy agradecida por cómo fue en el hospital. Cierto es que algunas cosas las habría hecho diferentes ahora, pero en aquél momento todo fue muy bien. El personal se portó muy bien y la niña nación sana y con energía.

Para mi peque: gracias por estar aquí, gracias por sonreír y hacerme reír. You are the best!


14 noviembre 2012

La base de la educación

¿Qué padre, hoy por hoy, no se preocupa por el futuro de la educación de nuestros hijos?  Creo que todos se preocupan. También nos preguntamos cómo estará el sistema educativo español dentro de diez años, cinco años, un año...


Cuando vemos las noticias, las manifestaciones, las huelgas, y en general, cómo va todo, no puedo evitar pensar qué clase de futuro tendrá L. Queremos que tenga muy buena educación y esté preparada para el futuro. Queremos que vaya a un colegio bilingüe donde, además del inglés, pueda estudiar otro idioma (ya sabéis que hemos decidido hablar en inglés a L.). Queremos que aprenda habilidades que la ayuden en el futuro y que esté preparada para un mundo muy competitivo...

Pero, ¿qué será de ese ideal de enseñanza que queremos que tenga? Los seguidores antiguos del blog veréis que en varias ocasiones he hablado de la opción de educar en casa o homeschooling, pero hoy por hoy no veo que sea una opción para nosotros (aunque respeto a las familias que deciden hacerlo).

Entonces, reitero, ¿qué será del futuro educativo de L.? ¿Qué será el futuro educativo de nuestros futuros hijos? ¿Qué ES del PRESENTE educativo de los niños?

Muchas veces pienso en las palabras de Russell M. Nelson: "siempre se requiere energía para que dé empuje sobre las fuerzas contrarias. Estas mismas leyes se aplican a nuestra propia vida. Siempre que se emprende alguna tarea, son esenciales tanto la energía como la voluntad para perseverar. " (El evangelio y la vida productiva, pag. 68)

Basándome en esas palabras, pienso en L. y toooooooooda la energía que tiene continuamente. Tiene deseos de aprender, de descubrir, de crecer... Como madre que soy, sé que es mi responsabilidad que ese deseo no merme cuando crezca y vaya al colegio. No quiero dejar la educación de mi hija (y futuros hijos) únicamente en manos del profesor que le toque; más bien quiero involucrarme todo lo que pueda en que mantenga esa energía y voluntad para perseverar y aprender.


Pues aquí está mi propuesta a todos los padres: que la base de la educación, sea donde sea que estudien nuestros hijos, esté en la familia. Que seamos capaces de incentivar a nuestros hijos para que estudien, de exigirles nosotros mismos en base a sus capacidades, de proporcionarles conocimiento en base a sus intereses, de motivarles para que se preparen para el futuro.

Es una tarea ardua y difícil, pero creo que tendrá recompensas futuras para nuestros hijos (que podrán desenvolverse en este mundo tan duro) y para nosotros los padres (que estaremos tranquilos porque habremos hecho lo posible por ayudar a nuestros hijos).

20 abril 2012

Agradecida


Hoy estoy agradecida por mi nena.

La quiero un montón. Me encanta ver cómo se está desarrollando y cómo está aprendiendo.

Me muero cuando le digo "kiss kiss" y viene corriendo a abrazarme. ¡Ay! ¡Que me derrito!

Es mucho trabajo, pero para eso he elegido ser madre. 

Si es que yo sin ella ya no sería yo.



01 marzo 2012

¿Qué haría yo sin mi mecedora?

Antes de tener a L., estaba totalmente segura de que quería una mecedora. Donde vivimos era muy difícil encontrar una bonita y barata. Encontramos butacas de las que te mueves algo (no lo suficiente), y mecedoras de las antiguas, pero bastante caras.

Entonces, me metí en la página web de Ikea, y allí estaba lo que buscaba. En una de nuestras visitas a Madrid la compramos. Tengo que decir que me gusta mucho Ikea y tiene productos bastante útiles, pero no me gusta el concepto de tener que pasar por un pasillo eterno para coger la mecedora y pagarla. ¡Qué paciencia!

¡Pues ha sido una inversión muy buena! Desde el embarazo, ese es mi sitio cuando estamos en familia, y ahora con la nena, muchas veces se me duerme mientras las dos nos mecemos. Es algo indispensable y bastante cómodo, además de relajante. Ahora la tenemos en el salón, pero creo que cuando me decida a poner a L. en su habitación, la colocaré allí.

Pero... ¿Y entonces qué haré con "mi sitio" en el salón? ji ji ji.




29 febrero 2012

Ignorar a un bebé que llora le causa bastante estrés

He leído en Bebes y más una entrada que me encanta.

En la universidad de Toronto se realizó un estudio para medir el nivel de estrés de los bebés frente a situaciones donde los padres les ignoraban. Lo hacían midiendo la hormona del estrés en diferentes momentos del estudio, comprobando que había mayores niveles de estrés cuando la madre ignoraba al bebé.

Para datos más específicos del estudio, os recomiendo leer la entrada en el blog de Bebés y más, que merece muchísimo la pena.

Pero lo que me gusta es que por fin he encontrado un estudio que avale la teoría de que el ignorar a los bebés puede llegar a causar un trauma, ya que yo me lo preguntaba muchísimo.


Son de estas cosas que te dan ánimo cuando estás muy cansada y aún así te levantas por la noche para responder a las necesidades de tu bebé.

Son de estas cosas que cuando dices que no puedes más te ayuda a comprender que tus instintos son más importantes que tu comodidad.

Son de estas cosas que te motivan a seguir hacia delante pese al cansancio y pese a lo que otros te digan.


19 abril 2011

Lactancia materna: Un Regalo para toda la vida

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Guía de la lactancia materna

El otro día hablaba con mi madre y me comentó que iba a ir a la Feria del Libro de Madrid. Como suelen ir muchos autores, le dije que si encontraba a Carlos González que le pidiera que me dedicara un libro. Tengo dos libros suyos, así que le dije que me comprara el de "Bésame Mucho", para que así él me lo dedicara. También me gustaría que le dijera lo bien que me ha ido y lo tranquila que me he sentido cuando leí su libro "Un regalo para toda la vida. Guía de lactancia materna".

Es realmente un libro estupendo. Me lo zampé en menos de una semana, mientras precisamente le daba el pecho a la pequeña, y ha sido una fuente de consulta maravillosa. Por ejemplo, cuando la bebé estuvo unos cuantos días sin hacer caca, recordé que el libro hablaba sobre el tema, así que fui al índice y allí estaba: capítulo seis, Algunas curiosidades de los niños: la caca. Aprendí que los niños con lactancia materna exclusiva pueden pasar varios días sin hacer caca, pero luego cuando la hacen, la hacen "pero bien hecha".

Cuando tengo alguna duda sobre la nueva etapa por la que la nena pasará, entonces voy al libro y lo consulto.

Realmente creo que es el mejor libro para regalar a una mamá embarazada, a una mamá que está dando el pecho...

El libro tiene 23 capítulos. Algunos de ellos son:

  • Cómo funciona el pecho.
  • Cómo dar el pecho.
  • El embarazo.
  • El parto.
  • Inicio de la lactancia.
  • Alimentación complementaria.
  • Medicamentos y otras sustancias.
  • El destete.
  • Lactancia y salud
  • Etc
Como bien dice el libro, es una guía de la lactancia. Yo incluso me atrevería a decir que es un manual de instrucciones para aquellas que nos sentimos perdidas y que es la primera vez que damos el pecho. Seguramente también será bastante útil para aquellas que ya lo han dado alguna vez, puesto que no todos los niños son iguales.



11 abril 2011

El uso que le estoy dando al sacaleches.

En primer lugar, el sacaleches que os comenté que me compré es genial. Es muy cómodo y bastante sencillo de usar.

Lo usé bastante la primera semana, sobretodo cuando la niña no se agarraba al pecho y estaba que no podía más del dolor de todo lo llenos que tenía los pechos. Lo que hacía era que me ponía a la niña para que tomara leche, pero como la pobre aún no sabía ni le salía, llegaba un momento en el que me dolían mucho. Temía con horrores que me entrara mastitis, así que con el sacaleches me aliviaba bastante. También pude dar un poco de mi leche a la niña (podéis leer un resumen de mi aventura la primera semana de la lactancia aquí).

En una entrada anterior comenté algunas cosas que aprendí en mi curso de educación maternal, y una de ellas era que cuando la niña no tomara de un pecho durante la toma, o no lo terminara, que lo vaciara con el sacaleches, pero ahora no opino lo mismo. En realidad la producción de la leche se regula con la demananda de la niña. Como comenté hace un tiempo, no soy ninguna experta, pero sí me gusta leer mucho del tema, y la leche materna se regula mediante la ley de la oferta y la demanda: la niña quiere más, el pecho produce más, la niña quiere menos, el pecho produce menos. Así que deduje que si la niña sólo quería de un pecho, la producción de leche se regularía de manera automática. De modo que he intentado evitar abusar de su uso.

En alguna ocasión que la niña ha dormido más he necesitado utilizar el sacaleches, y esa leche se ha quedado almacenada en mi congelador para algún momento de urgencia.

De modo que, resumiendo, para las primeras semanas de vida del bebé y para algún momento específico, sí he utilizado el sacaleches. En mi caso, no lo he necesitado más, pero me ha evitado tener los pechos doloridos y ponerme mala por la acumulación de la leche.

Para aquellas mamás que empiezan a trabajar, el sacaleches será su aliado, ya que podrán seguir alimentando a sus bebés de la leche materna (¡la mejor!).


20 diciembre 2010

Sacaleches

Para zanjar el tema del sacaleches, he decidido comentar el que por ahora me parece más práctico. Bueno, teniendo en cuenta que aún no lo estoy utilizando no puedo decir mucho, pero sí puedo comentar lo que yo estaba buscando.

Buscaba un sacaleches manual (los eléctricos son mucho más caros). Tengo una revista donde hablaba de los diferentes tipos de sacaleches, y yo estaba marcando aquellos que tenían las características que más me gustaban, pero lo mejor fue cuando me informé en la tienda donde hemos comprado las cositas para el bebé. Yo buscaba un sacaleches con la opción de cambiar el embase para poderlo almacenar sin necesidad de manipular la leche. Es decir, que la bomba extractora se pudiera cambiar de un embase a otro. Había uno me que gustaba bastante, sobretodo porque lo veía en los grandes almacenes, en las tiendas de bebés y en las farmacias. Eso es una ventaja ya que así es más fácil de conseguir. Sobretodo también porque una vez que compras un tipo de sacaleches, tienes que comprar el mismo recipiente y también las tetinas que sean para ese recipiente... Vamos, que te "casas" con la marca.

Encontré entonces lo que estaba buscando en la tienda. Es de la marca Avent. Me gustó porque tiene una gran gama de almacenamiento para la leche materna. Nosotros compramos algunos recipientes para la leche materna, que vienen con adaptador para luego ponerle la bomba y la tetina. También compramos un kit con unos cuantos biberones, tetinas de repuesto y chupete. Es una selección de recién nacido que nos decidimos a comprar porque salía así más barato.

Realmente no puedo opinar si me está resultando útil o no, pero la mayoría de las críticas que he leído de esta marca son bastante buenas. También la señora de la tienda me la recomendó.

Cuando lo empiece a usar ya podré comentar más objetivamente lo que me gusta y lo que no me gusta. Por ahora, por lo menos me siento más preparada para la llegada de la nena (¡¡¡¡¡que queda un mes!!!!!)

16 diciembre 2010

Almacenar leche materna

La semana pasada tuvimos la última sesión de la educación maternal. Fue un taller sobre la lactancia materna, y la verdad es que aprendí bastante de algunas cosas sobre las que no sabía.

Algo que me llamó la atención fue que se le dio mucha importancia y utilidad al sacaleches. Yo creía que no lo iba a necesitar, puesto que mi intención es dar exclusivamente el pecho, pero nos explicaron los beneficios de usarlo, y me convencieron. Por ejemplo, si el niño sólo quiere tomar de un pecho, no hay que obligarle a tomar del otro, así que podemos usar el sacaleches para nivelar la toma. También nos comentaron que los restos de leche que nos queden los podemos sacar con el sacaleches y así evitar posibles complicaciones.

¿Y qué pasa con esa leche? Pues se puede almacenar para el futuro.

Se ha de almacenar en recipientes cerrados, mejor de plástico, y hay que etiquetarlos con la fecha y la hora de extracción.

La duración de la leche refrigerada es la siguiente:

  • Refrigerada entre 0º-4ºC, dura 8 días.
  • Refrigerada entre 4º-15ºC, dura 24 horas.
  • Refrigerada entre 15º y 22ºC, dura 10 horas.
  • Refrigerada entre 22º y 25ºC, dura de 4 a 6 horas.
  • Regrigerada a más de 25ºC, dura 4 horas o menos.
La duración de la leche congelada, a menos de 20ºC y en un frigorífico con la puerta del congelador compartida dura de 3 a 4 semanas. Si la puerta del congelador está separada, la leche llegará a durar de 6 a 12 meses.

Para descongelar la leche, simplemente se puede sacar del congelador y ponerla en el frigorífico para que poco a poco se descongele, o sacarla fuera. También se puede hacer al baño maría, pero lo que se debe hacer es primero calentar el agua, y una vez caliente, sacar el recipiente del foto del calor y meter la leche. No se puede calentar al baño maría teniendo la leche en el foco del calor.

Cuando se descongele, hay que agitar el frasco para dárselo. También se puede mezclar la leche descongelada con la leche fresca. Cuando se ha descongelado la leche, los restos que el niño no se haya tomado hay que tirarlos. No se puede volver a congelar y guardar.