Está avanzando mucho. Ayer mismo se puso de pie dos veces ella solita sin agarrase de nada. ¡Qué contenta me puse! La nena está creciendo...
Estoy ahora mismo pensando mucho en el sueño del bebé. L tiene ya un año y todavía se despierta por la noche y toma el pecho (pero realmente toma, no "chupa por chupar" sino que toma un ratito).
Después de leer mucho por internet, he visto que básicamente hay dos corrientes: dejarla llorar o no dejarla llorar. He leído mucho y esto es lo que parece que comunican los dos puntos de vista:
- Si la dejas llorar eres una mala madre y haces que tu hija sufra sin sentido, porque si llora tiene una necesidad y hay que darle respuesta o si no quedará afectada de manera negativa.
- Si no la dejas llorar, estás dejando que te controle la vida, y no puede ser porque ella tiene que dormir toda la noche y no hace falta que coma porque no lo necesita.
Así que ahí ando... leyendo de vez en cuando comentarios, experiencias, críticas... Ambas corrientes tienen también unos libros con los que se pueden relacionar: Dormir sin Lágrimas, de Rosa Jové; y Duérmete niño, de Eduard Estivill. Buscando por internet, hay muchísimos detractores del método Estivill. Incluso si realizas una búsqueda por internet escribiendo únicamente la palabra "Estivill" la segunda página que sale (por lo menos en mi navegador) es una página que explica por qué no utilizar el método, cuando por el título de la página parece que es todo lo contrario.
Y... ¿qué opino yo?
Por ahora sigo levantándome por las noches, cogiéndola en brazos y dándole el pecho.
¿Hasta cuándo aguantaré?
Seguramente tendré que pensar en algo antes de que venga el siguiente niño (no, todavía no estoy embarazada ni no hay planes por ahora).
¿Estoy cansada?
Pues sí, pero ser madre es mi profesión y no todo tiene que ser fácil. Hay que asumirlo.
