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30 noviembre 2017

Grandes cambios: el tercero viene en camino

Supongo que recordaréis cuando comenté que tuve una pérdida estando embarazada de unas seis semanas. Fue algo que me marcó, pero no me quitó el deseo de hacer crecer mi familia.

Hace unos cuantos meses tuvimos la gran suerte/bendición de quedarnos otra vez embarazados, y ya estando de 28 semanas os comento que ¡el tercero viene en camino!

He pasado un verano bastante malo, ya que he tenido muchas naúseas, cansancio, naúseas, y dolores de cabeza. ¿Os he dicho que he tenido náuseas?

Al principio tenía algo de temor por el recuerdo de haber perdido al anterior bebé, pero intenté mantenerme positiva. Lo que más tranquilidad me dio fue que en el anterior embarazo no tuve ninguna naúsea, y en este enseguida empecé con los síntomas típicos. ¿Por qué me dio tranquilidad? Porque eso me hizo pensar que el embarazo iba a seguir bien. ¡Y así fue!

Estando ahora de 28 semanas estoy muy contenta. Me duele bastante el cuerpo, pero en general me encuentro muy bien de salud. Estoy haciendo pilates dos veces a la semana en un centro maternal, y también una vez a la semana estoy haciendo el método AIPAP, el cuál se efectúa en piscina y aumenta las probabilidades de tener un parto natural. ¡Estoy haciendo todo lo que puedo para que todo vaya bien!

El centro donde estoy haciendo todo esto se llama N&M Matronas, y es estupendo. Sinceramente, aunque sea el tercer embarazo, me estoy sintiendo bastante bien físicamente, y creo que es gracias al ejercicio que estoy haciendo.

E. todavía se despierta por la noche, y es lo que más me está costando. En este embarazo estoy aprendiendo también a escuchar mi cuerpo, y si me tengo que dormir una pequeña siesta por la mañana, lo hago, ya que por la tarde me encargo de estar con los niños. Así que es importante escuchar nuestro cuerpo y prevenir lo que pueda llegar a pasar a lo largo del día.

La fecha en la que salgo de cuentas es el 20 de Febrero, pero sinceramente no creo que llegue. Nunca lo logré. L. nació a las 37 semanas, y E. a las 38.

Por cierto, los niños están muy contentos. E. tardó un poco en darse cuenta de que había un bebé dentro de mí, pero L. enseguida lo comprendió y se puso más que contenta.

Por cierto, ¿queréis saber lo que es? ¡Un niño!

Esto es todo lo que se dejó ver

15 marzo 2017

Ilusión apagada

Estaba esperando a escribir una entrada diferente. Esperaba que la siguiente entrada en mi blog diera una gran noticia, pero en lugar de eso, es una noticia totalmente diferente.

No lo hago para dar pena, ni para desahogarme. Lo hago para formar parte de esos susurros que hay en internet que cuentan estas experiencias. Lo hago porque al dejarlo plasmado se puede normalizar un poco más, e incluso para consolar a quienes pasan por la misma situación. Lo hago para formar parte de ese "1 de cada 5".

Hace aproximadamente dos semanas tuve un aborto natural. Estaba de siete semanas de embarazo, y ya tenía la ilusión que todas las embarazadas tienen. No voy a entrar en detalles, pero sí puedo decir los sentimientos que tuve. Previo a ese momento, llevaba unos días sangrando, y aunque fui a urgencias dos días antes de perderlo, en la ecografía todo se veía normal, así que me dieron progesterona, ya que en algunos inicios de embarazo hay sangrado. Fue muy emocionante ver en esa ecografía al pequeño o pequeña, que aunque era demasiado chiquitín, se le pudo distinguir el corazón latiendo. No obstante, ese sangrado hacía que no pudiera estar tranquila, y eso me producía una angustia muy grande. Cuando a los dos días lo perdí, la realidad me golpeó. Algo que estaba temiendo desde hacía unos días, al final se produjo. Los sentimientos que tuve fueron de tristeza, enfado, cansancio... Sobretodo esa semana que se pasa hasta que todo llega a la normalidad.

Nosotros habíamos avisado ya a mucha gente de que estábamos esperando el tercero. Realmente nos adelantamos al anunciarlo, pero por otro lado, fue un consuelo poder compartir esta experiencia con otras madres que habían pasado por lo mismo, y que me daban ánimo y compartían conmigo palabras de esperanza. Fue gracias a esas madres, y sorprendentemente al ginecólogo que visité para hacerme una revisión, que pude pasar de esta etapa de mi vida a la siguiente. Asumí que es algo normal, que pasa, que es duro, pero que tengo a dos niños hermosos y que seguramente vendrá el tercero que esperamos tener en el futuro.

Espero que esto pueda dar luz y esperanza a otras madres. Cada una pasa por experiencias diferentes y personales, y cada una hacemos lo posible por superarlo de la mejor manera. Sólo sabed que no estáis solas, que 1 de cada 5 somos muchas madres. Entre todas nos podemos ayudar y dar ánimo.


01 marzo 2014

37 semanas... ains...

El otro día le dije a mi padre que me estaba convirtiendo en una embarazada muy quejica... jis jis jis... Y en realidad no es que me queje, sino que expongo en voz alta una realidad: no me puedo mover bien, ni sentar, ni poner las zapatillas, ni quitármelas, ni entro casi en los pantalones vaqueros (solucionado tras comprarme unos leggins), el niño no para de moverse y buscar posiciones muy cómodas para él e incómodas para mí, me veo ya todo muy grande, me he quitado los anillos de las manos, los pies los tengo hinchados y a todo esto le añado a la peque L de 3 años que quiere seguir jugando conmigo como antes.

No recuerdo así el final del embarazo de L, pero seguro que sí recordaré el final de este embarazo. De todas formas, estoy agradecida de que voy a tener la oportunidad de tener un miembro más en la familia, de aprender con él y de él; de aprender también de L y de las cosas que diga y haga... El otro día en el Lidl, L dijo, señalando unos calcetines: "¡para E!" ¡Qué tiernaaaaa!

Salgo de cuentas en un mesecillo más o menos. En realidad estoy ya de 37 semanas, así que en realidad es menos de un mes. Estoy emocionada y a la vez trato de no pensar en lo que se vendrá. Reconozco que la naturaleza es sabia, porque llegados a este punto tienes más ganas de aliviarte de tanta molestia física que no te importa pasar por el parto.

Tengo que hacer una lista de lo que voy a llevar al hospital, porque todavía no tengo la bolsa hecha. Creo que de este fin de semana ya no debe pasar.

Como parte de la bolsa, ya tengo los aceites esenciales de Lavanda y de Naranja Silvestre. Me queda pedir para el mes que viene Hinojo, porque ayuda a favorecer la leche. Y Melaleuca, ¡que de ese me queda poquito!

13 diciembre 2013

O'Sullivan y "la curva": mi experiencia

Bueno, estando ya en la semana 24, que fue la semana pasada, me hicieron el test de O'Sullivan para comprobar mi nivel de azúcar. Aquí en Almería lo que hacen es que si has sobrepasado el nivel de azúcar señalado, te llaman el mismo día o al día siguiente para darte cita para "la curva". Así que pasé unas 24 horas... La glucosa no fue tan desagradable de beber, pero sí que cae pesada en el estómago y estás medio incómoda.

Para información de este test, recomiendo leer este artículo.

Al día siguiente me llamaron y me dieron cita para hacerme "la curva" (leer con voz tenebrosa, como de película de terror). Para información sobre la curva, este artículo está muy completo.

Aquí, en lugar de beber sólo 50 gr de glucosa, como el anterior, hay que beber 100 gr. Me lo diluyeron en agua, para que entrara mejor, y sabía a limón (el anterior sabía a naranja). En este test hay que estar tres horas y pico, porque te sacan sangre al principio, y luego a los 60 minutos de haber terminado de beber el azúcar, a los 120 minutos y a los 180 minutos. Pues bien, a mí me sentó fatal la glucosa. Con L también tuve que hacer la curva, pero no tuve nigún efecto secundario. Sin embargo, esta vez me sentí bastante mal a los 15 minutos de haber bebido el mejunje. Me mareé y se me aceleró el corazón un montón. Me tumbaron en una camilla y se me fue pasando. ¡Qué espectáculo! Pero ya, conforme iba pasando el tiempo, me fui sintiendo mejor. Ahora bien, esto me ha descuadrado la semana, porque como dice mi suegra, es que ahora tengo que eliminar el azúcar que he tomado.

No obstante estoy pendiente de los resultados. Hay un porcentaje bajo de que pueda tener diabetes gestacional, pero ¿quién sabe? Estoy un poco preocupadilla, pero trato de no pensar en ello, porque lo que será, será. :)





29 octubre 2013

Mañana, la eco de las 20 semanas

Foto vía

Bueno, creo que con el título de esta entrada, ya lo he dicho todo. En esta ecografía esperamos que nos digan si es niño o niña. ¿Qué es lo que me gustaría a mí? No lo sé, estoy abierta a lo que venga, porque será positivo venga lo que venga.

Lo que sí me gustaría que estuviese bien. ¡Todas las madres pedimos eso! Es que en este embarazo le estoy dando más "al coco" con respecto a este tema. En esta ecografía miran la morfología casi al completo y pueden detectar anomalías.

Precisamente en Bebés y Más, hace unos días publicaron una entrada que hablaba de esta ecografía. ¡Qué casualidad! Aquí en Andalucía nos dan un documento en la anterior ecografía donde explican qué se hará en esta ecografía más al detalle.

Así que, mañana espero saber que todo esté bien. Y espero que se deje ver bien, ¡porque se mueve muchísimo! En cuanto estoy sentada, lo siento moverse, si me tumbo, también. Se mueve mucho más que lo hacía L.

¡Deseadme suerte!

24 septiembre 2013

Bienvenido/a a mi interior


Empezará su vida fuera de mí a partir del 25 de Marzo (aproximadamente, claro está)

We are really happy!!!!!!!

04 enero 2013

Hace dos años

Cuando yo nací, recuerdo que mi madre me contaba algunas anécdotas de aquél día... ¡Y yo estoy haciendo lo mismo! No de mi nacimiento, sino del de mi hija.

Hace dos años, la pequeña estaba a mi lado. Acababa de llegar a este mundo difícil, pero esperanzador. Siempre recordaré lo primero que pensé cuando me la dieron para ponérmela piel con piel en la sala de parto "¿A qué mundo te he traído?", pero inmediatamente respondí "No te preocupes, intentaré enseñarte todo lo que pueda para que te vaya bien en este mundo".

Ella, con sus ojitos grandes me miraba. Estaba agotada la pobre, y yo también. Mi marido, a mi lado, estaba emocionado. Fue un gran momento cuando nos pasaron a la habitación de postparto, ya nunca seríamos dos en nuestra familia.

Estoy muy agradecida por cómo fue en el hospital. Cierto es que algunas cosas las habría hecho diferentes ahora, pero en aquél momento todo fue muy bien. El personal se portó muy bien y la niña nación sana y con energía.

Para mi peque: gracias por estar aquí, gracias por sonreír y hacerme reír. You are the best!


23 mayo 2012

Lo que me hubiera gustado saber cuando me quedé embarazada

Rebe, de Disfrutando juntos, nos ha pedido ayuda. Ella va a unas charlas para futuras mamás en un centro de salud, y le gustaría que le contemos nuestra experiencia. Nos pregunta qué cosas nos hubiera gustado que nos dijeran cuando estábamos embarazadas, cosas que nos habrían servido para después.

Así que me he puesto a pensar, y he creído conveniente hacer una entrada sobre el tema.

Aquí va la lista de cosas:
  1. Cuando hagas el contacto piel con piel, anímale a que vaya al pecho. Tardará un poco, pero cuando lo logre será genial.  
  2. El bebé cogerá el pecho tarde o temprano, no desesperes que lo logrará. Perderá un poco de peso los primeros días, pero insiste que al final lo cogerá y agradecerás ese sacrifico el resto de tus días dando el pecho.
  3. En el hospital, te recomiendo que no lo pogas en la cunita del hospital, sobretodo por la noche, ponlo en la cama contigo y ambos dormiréis mejor. Yo no lo hice, y me tiré toda la noche cogiendo a L de la cuna, poniéndola al pecho (que no se agarraba) y cuando parecía que se calmaba, la dejaba en la cuna, y a la media hora, otra vez a empezar. Lo mejor es que directamente duermas con el bebé. Ha sufrido mucho y necesita seguir cerquita de su madre.
  4. Si te animas, y tu marido quiere, duerme también con el bebé en casa, bajo unas medidas de seguridad. Os ayudará a los tres a dormir mejor, y os ayudará para cuando el bebé sea más grande.
  5. Utiliza un portabebés. Si eres madre primeriza, de todas formas lo vas a llevar mucho en brazos, así que con el portabebés estarás más cómoda y podrás hacer más cosas. Si es el segundo o tercero, el portabebés te ayudará a atender al resto de niños sin dejar de dar los cuidados necesarios al menor.
  6. NO le des fruta a los 4 meses. Aguanta dándo sólo el pecho hasta los 6 meses. No necesitan fruta tan temprano. Yo no le di fruta, pero el pediatra me lo recomendó por si quería. Yo decidí no hacerlo, y me fue bastante bien.
  7. Haz gimnasia perineal para evitar que te hagan una episonomía. A mí me la hicieron, y la recuperación es durilla.
Creo que por ahora no tengo más que añadir, aunque dejo la lista abierta por si acaso después se me ocurren más cosas.

Os invito a pasar por el blog de Rebe y aportar vuestro granito de arena. 

21 abril 2011

La ropa de premamá

Soy más o menos seguidora de Isasaweis. No sé si la conocéis, pero se ha hecho un gran hueco en el mundo de internet y ha saltado también a la televisión de la mano de Antena 3 y su programa "El mundo de Isasaweis". En uno de sus vídeos habla sobre la ropa de premamá.

La verdad es que si hubiese visto el vídeo antes me habría ayudado bastante, pero también es cierto que hay consejos que da con respecto a la ropa que yo no lo haría, simplemente por que no es de mi estilo. Lo mejor de ver lo que ella opina es que también podemos formarnos nuestra propia opinión al respecto y aprender de la experiencia de otra persona.

En mi caso, en esta foto podéis ver la ropa de premamá que usé:



¡Ji, ji, ji! no es mucha, la verdad, pero ahí no incluyo las chaquetas que me ponía que no eran de premamá. Básicamente tenía unos cuantos vestidos para ir a la iglesia los domingos, que los iba combinando con diferentes chaquetas; dos pantalones vaqueros (uno pirata para el verano y otro largo normal); camisetas para el verano y para el invierno con chaquetas (en verano también podía ponerme camisetas de algodón normales, porque no tenía mucha panza); jerseys para el invierno.

No hacía falta mucha ropa porque cuando no tienes mucha panza, generalmente te puede servir ropa que ya tengas, pero cuando ya sí es grande, hay que buscar en tiendas normales camisetas o camisas que sean holgadas (que las hay) o camisetas/camisas de premamá.

Yo tuve mucha suerte, porque  fui a las rebajas en Prenatal que hay en la primavera/verano y compré los jereys para el invierno, con los pantalones pirata y alguna que otra chaqueta. Resulta que en las rebajas de verano estaban vendiendo jerseys, que no eran muy gruesos, pero abrigaban suficiente para el clima donde vivo. ¡Algunos artículos tenían hasta un 70% de descuento!

Pero es cierto que sí o sí vamos a necesitar pantalones de premamá (yo los compré en H&M) y faldas o vestidos. Las camisas o camisetas pueden ser de premamá, pero el otro día vi en Kiabi blusas que pueden ponerse perfectamente las mujeres embarazadas (por ejemplo, esta). Igualmete, Kiabi tiene una sección de embarazadas que está muy bien.

Así que todas aquellas que estén embarazadas, no hay que desesperarse, que cada vez hay ropa más bonita que podemos ponernos.

30 noviembre 2010

¿Tienes miedo al parto?

Me lo preguntaron el domingo, y la verdad ya lo había pensado muchas otras veces. ¿Tengo miedo? ¿Me da "cosa"? Otras personas, entre ellas la matrona, dicen "Bueno, no es para tanto. Es más, luego repetimos..."

Me he puesto a pensar en muchas ocasiones sobre el parto. En las clases de educación maternal he aprendido muchas cosas que antes quizá sí sabía, pero no era plenamente consciente de ellas, como por ejemplo, los cambios hormonales que no sólo se sufren durante el embarazo, sino también en la lactancia. Hay muchas cosas que cambian en el cuerpo de la mujer: primero se adapta a tener a un niño creciendo en tu interior, y luego se adapta a no tenerlo y a intentar recuperar el cuerpo que antes tenía.

Sobre el parto he aprendido otras cosas, como por ejemplo, que quizá esté muchos días sangrando después del parto, que seguramente tendré molestias "por ahí abajo"... Pero son cosas para las que, desde mi punto de vista, el cuerpo de la mujer está preparado. La naturaleza es sabia, y por eso las mujeres tienen unas características físicas que las preparan para pasar por estos momentos de nuestra vida tan diferentes al resto. Sé que después del parto ya nada será igual. Tendré a una personita dependiendo de mí, al igual que seguramente mi cuerpo estará cambiado... Bueno, dependerá mucho de cómo me cuide y de cómo sea mi constitución.

¿Tengo miedo al parto? Más que nada, tengo miedo a todo lo nuevo que me espera para el resto de mi vida. Quizá la palabra adecuada no sea miedo, sino inseguridad. Inseguridad sobre algo totalmente nuevo que va a venir. Pero también tengo esperanza de que todo saldrá bien, y de que he de confiar en el Señor para que me ayude en los momentos difíciles de la educación de mis hijos.

Estoy deseando que aparezcan los nuevos recursos de la nueva página de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Hay varias secciones dedicadas a la familia, y sé que serán de gran utilidad.

¿Tengo miedo al parto? Hay muchas cosas que aún no he decidido sobre mi parto, pero también me tranquiliza saber que tendré una visita al hospital y allí me informarán sobre cómo será ese día, dónde estaré, ayudas para la dilatación de manera natural... Me gusta la idea de que intenten hacer que el parto sea lo más natural posible (siempre permitiendo a la madre decidir sobre lo que quiere). Para la visita al hospital, mi marido me acompañará, y será una gran experiencia para los dos. Ahora mismo estoy intentando aprender todo lo que puedo para los próximos partos.

Porque sí, yo seguro que repetiré.


21 noviembre 2010

Otras tres respiraciones para el parto

Aquí van otras tres respiraciones que aprendimos el viernes en educación maternal. Ya se me habían olvidado, pero bueno... je je je...

  1. Respiración superficial lenta. En esta respiración, cogemos aire por la nariz pero no mucho, sino hasta que sintamos que nos estamos llenando de aire, y lo expulsamos por la boca muy lentamente, como si tuviéramos una vela y no quisiéramos apagarla pero sí que la llama se tumbe. Sirve para cuando no debemos empujar, ya que nos concentramos más en la respiración que en las ganas de empujar. 
  2. Respiración superficial rápida. Cogemos aire por la nariz y lo expulsamos por la boca, pero rápido.
  3. Jadeo. Esta respiración es como la del jadeo de un perro, donde cogemos aire por la boca y lo expulsamos rápido. Igual que un perro cansado.
Bueno, en total son seis tipos de respiraciones que hay que practicar antes del parto, y sobretodo si no queremos ponernos la epidural. La matrona nos dijo otra vez que si controlamos las respiraciones, controlamos el parto. Pero también nos ha dicho que si nos liamos y no sabemos qué respiración utilizar o estamos muy nerviosas, la mejor a la que podemos recurrir es a la superficial de boca.

Estoy muy contenta porque el día 20 nos darán un tour por el hospital donde vamos a dar a luz y allí podremos conocer cómo es la maternidad de este hospital, las cosas que deberemos llevar, dónde nos vana poner... Creo que me ayudará a reducir la ansiedad ante el parto, así que será una experiencia positiva. 


18 noviembre 2010

Sobre la respiración en el parto

La semana pasada tuve mi clase de educación maternal, donde vimos más tipos de respiraciones para el parto.

Estoy buscando documentos en internet que me ayuden a practicarlas conscientemente, al igual que recordarlas todas y saber muy bien cuándo usarlas durante el parto.

A continuación pongo una lista de los recursos que he encontrado en internet:


He encontrado muchas más páginas, pero estoy buscando aquellas que hablan del tipo de respiración que me están enseñando en la clase de educación maternal, ya que por lo que estoy viendo, hay bastantes maneras de utilizar los tipos de respiraciones que conozco.

Para las que ya han tenido algún parto ¿os han ayudado las respiraciones?

16 noviembre 2010

Tres respiraciones para el parto

Hoy voy compartir con vosotros una de las cosas que aprendí en la clase de educación maternal de hace un par de semanas pasada.

La matrona nos contó que hay una respiración que se usa entre contracciones, otra para las contracciones fuertes y otra para las contracciones no tan fuertes. También las practicamos y dijo que es muy importante "hacer los deberes" antes del parto, porque realmente ayuda a dilatar mejor y se pasa mucho mejor las horas de dilatación.

La primera respiración, para usarla entre las contracciones, es una respiración profunda: cogemos aire por la nariz y expulsarlo por la boca.

La respiración para las contracciones no muy fuertes se hace cogiendo aire por la nariz y expulsándolo también por la nariz.

La última respiración que nos enseñó fue para las contracciones más fuertes. Dijo que hay que coger aire por la boca y expulsarla por la boca. En esta respiración nos dijo que la boca se suele secar, así que podemos comentarlo y en el hospital o nos darán agua, nos mojarán la boca con una gasa...

Todas las respiraciones las practicamos a ritmo muy lento, ya que nos dijo que cuando estemos en el parto cada una usará la respiración que mejor le funcione y al ritmo que ella crea conveniente. Por eso dijo que es importante practicar en casa, ya que cuando estemos en el hospital podremos elegir mejor un tipo de respiración u otra.

Creo que aún nos va a enseñar más tipos de respiraciones, pero por ahora éstas son las tres que estoy practicando esta semana.

10 noviembre 2010

Ejercicios durante el embarazo

Me gustaría en esta entrada compartir unos ejercicios básicos que aprendí la semana pasada en mi clase de educación maternal.

Son ejercicios para mejorar la circulación en las piernas.

Los que nos enseñaron fueron tres:
  1. Estando tumbada o sentada, con una pierna extendida, subimos y bajamos el pie, pero sólo moviendo el tobillo, sin llegar a mover la pierna.
  2. En la misma posición, rotar el pie hacia el lado izquierdo.
  3. En la misma posición, rotar el pie hacia el lado derecho.
¡Ya está! Como dije son ejercicios básicos, pero nos comentaron que eran muy útiles incluso para las personas que tienen problemas de circulación en las piernas. Son ejercicios bastante sencillos, tanto que ahora mismo los estoy haciendo mientras escribo estas palabras.

Lo importante es ser constante en la realización de los ejercicios. No es positivo hacer un día mucho, luego tres días nada, y luego otro día mucho. Es algo que no es bueno. Lo mejor es la constacia.

Por último, me gustaría poner un ejemplo de un ejercicio para fortalecer el pecho durante el embarazo. Lo he encontrado de casualidad, pero me encanta. Este ejercicio es muy parecido al que también me enseñaron la semana pasada.

Espero que os sea tan útil como para mí lo ha sido: