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02 enero 2013

Metas para el año 2013

Este año nos hemos puesto algunas metas individuales y familiares. Hemos pensado en tener dos metas individuales y dos familiares. Lo curioso es que algunas individuales se solapan con las familiares.

Hay muchos tipos de metas que nos podemos hacer. Aquí van algunas ideas:
  1. Relacionadas con la salud: alimentación, ejercicio, horas de sueño...
  2. Relacionadas con la cultura y estudios: leer libros, ver menos televisión, aprender más en los estudios (o sacar mejores notas...), pasar menos tiempo en Facebook...
  3. Relacionadas con el hogar y las finanzas: hacer un presupuesto, llevar un calendario de comidas, tener una lista de la compra y no salirse de lo que está escrito, revisar periódicamente el presupuesto familiar, enseñar a los niños sobre el presupuesto, organiar mejor la casa y las tareas del hogar.
  4. Relacionadas con la familia: pasar más tiempo juntos, pasar tiempo de calidad, jugar a juegos, salir a pasear, comer juntos sin tener la TV puesta...
 Espero que este año 2013 sea un año maravilloso, estupendo, con muchas cosas positivas, eliminar las cosas negativas del año anterior... Creo que con nuestra actitud, nosotros podemos hacer que este año que acaba de empezar sea uno de los mejores de nuestra vida.

11 mayo 2012

Recoger lo que no debe estar ahí

Hace aproximadamente un año escribí una entrada sobre una manera en la que quería optimizar mi tiempo para estar más centrada en L el resto del día. El plan era que si L me pedía el pecho a las siete de la mañana, en lugar de volver a dormir me quedaría despierta aprovechando esas horas de sueño que ella tenía, así avanzaría en las tareas del hogar y tendría el resto del día más tranquilo.

¡Qué ingenua! La verdad es que al principio lo hacía bien, me levantaba, hacía alguna tarea en casa, y tenía un día menos ocupado, pero evidentemente no aguanté mucho despertándome a esa hora. 

Teniendo en cuenta que desde que escribí esa meta ha pasado un año, y que el ciclo de L para dormir sigue igual (se despierta dos veces por la noche), era evidente para las madres experimentadas que lo hubiesen leído en su época que no iba a aguantar mucho. Repito: ¡Qué ingenua!

De todas formas, la necesidad te ayuda a sacar otras maneras de colocar tu casa para que esté más bonita y ordenada. Con una bebé de 16 meses es más complicado porque ella misma va desordenando lo que acabas de ordenar... ¡Pero se hace lo que se puede!

En el salón de casa puede que haya juguetes, en la cocina también, podemos tener un libro en el salón que estábamos leyendo, o un cuaderno de notas en la cocina... Hay cosas que sabemos que no pertenecen al área de la casa donde están, y debemos de sacarlo de ahí. Tiene un poco que ver con lo que hablaba de las Hot Spots en una entrada anterior.

Hace un tiempo leí en algún lugar una idea para facilitarnos la vida cuando tenemos muchas cosas en una habitación que no deben de estar ahí. Podemos utilizar una caja, una cesta, o un recipiente de tamaño mediano para meter ahí lo que no pertenece a la habitación donde estemos. Veremos que en un periquete la habitación queda mucho más ordenada. Después colocaremos las cosas en su sitio, pero será más cómodo porque no habrá que hacer tantos viajes, ya que llevamos los objetos en la cesta.

Es una manera rápida y bastante agradable de ordenar, porque la habitación se ordena antes y tardamos menos tiempo.

03 mayo 2011

Intento de optimizar mi tiempo

Tenía un concepto erróneo. Creía que, conforme la niña creciera, yo tendría más tiempo para hacer más cosas, pero... ¡NO! Resulta que es todo lo contrario. Al crecer, la niña está más tiempo despierta y demanda más mi atención, así que tengo cada vez menos tiempo para hacer cosas.

Hace unos días decidí que quería hacer algo diferente para lograr hacer más cosas e igualmente estar más con la niña. Normalmente, la pequeña me pide pecho sobre las siete de la mañana, aunque otras veces me lo pide a las 6 o a las 8. Pensé que si me pedía comer a las 6, volvería a la cama a esperar a que se despertara sobre las 8. Pero si me lo pedía a las 7, ya me quedaría despierta y adelantaría tareas.

Evidentemente no planeo hacer esto todos los días, porque sé que habrá días en los que estaré muy cansada. La clave es acostarse temprano.

Creo firmemente que cualquier persona, si se acuesta temprano y se levanta temprano será capaz de ser más feliz a lo largo del día y sentirá que puede hacer más cosas y de manera más eficiente.

Ya iré avanzando cómo voy con este intento.



Foto: vía

09 noviembre 2010

¿Qué tareas del hogar pueden hacer los niños según su edad?

He encontrado una información bastante interesante en uno de los blogs que sigo de vez en cuando. Está relacionado con enseñar a nuestros hijos a participar en las tareas y el orden en nuestro hogar.

La entrada de la que hablo está AQUI, y en el autor de la entrada nos ofrece dos enlaces adicionales con ideas sobre cómo enseñar a los niños a limpiar y cómo hacer que lo disfruten.

Por otro lado también habla de las cosas que pueden aprender según las edades. En base a esa lista voy a hacer mi versión lógica para que la podáis leer, pero también podéis ir al sitio original y leerlo la lista que ellos han escrito.

Niños de tres años:

  • Se visten solitos.
  • Van al baño solitos.
  • Se empiezan a cepillar los dientes.
  • Recogen los juguetes
Niños de 4 años:
  • Se cepillan los dientes.
  • Hacen la cama y recogen su habitación.
  • Pueden ponerse cereales en un tazón.
  • Hacen bocadillos/sandwiches.
  • Se aprenden de memoria direcciones y números de teléfono.
Niños de 5 años:
  • Arreglan una habitación.
  • Aspiran el suelo.
  • Vacían las papeleras.
  • Ponen la mesa.
  • Pueden calentar comida con supervisión.
  • Ayudan en el jardín plantando semillas.
Niños de 6 años:
  • Se duchan sin ayuda.
  • Limpian el polvo.
  • Meten los platos del lavavajillas.
  • Sacan los platos del lavavajillas.
  • Usan el microondas.
  • Echan agua a las plantas.
  • Llaman y responden el teléfono.
Niños de 7 años:
  • Lavan los platos.
  • Limpian los cajones.
  • Usan hilo dental.
  • Limpian el baño.
  • Limpian el jardín de malas hiervas.
  • Pueden tener una cuenta de ahorros.
  • Leen en voz alta.
Niños de 8 años:
  • Se arreglan en general.
  • Se despiertan solos.
  • Participan en deportes (si no lo hacen antes).
  • Descubren y desarollan talentos personales.
  • Limpian los cristales.
  • Barren.
  • Se peinan.
  • Aprenden a tocar algún instrumento.
  • Leen libros.
  • Pueden tener su carnet de biblioteca.
  • Cuidan de una mascota.
  • Cuidan de sus hermanos pequeños.
  • Escriben en su diario.
Niños de 9 años:
  • Limpian el suelo.
  • Limpian pinturas de la pared.
  • Hacen galletas.
  • Conocen la mochila de emergencia.
  • Aprenden primeros auxilios básicos.
  • Lavan el coche.
  • Aprenden carpintería básica.
  • Cocinan verduras.
  • Escriben cartas.
  • Aprenden lo básico de la educación sexual.
  • Envuelven regalos.
  • Cosen botones.
Niños de 10 años:
  • Lavan la ropa.
  • Comprenden los beneficios de hacer ejercicio.
  • Ayudan más en la cocina.
  • Comprenden nutrición básica.
  • Planchan su ropa (con supervisión, a mí la plancha me da mucho miedo).
  • Escriben con creatividad.
Niños de 11 años:
  • Limpian el frigorífico.
  • Limpian los armarios.
  • Empiezan a cocinar más.

La lista la he hecho yo hasta los 11 años, aunque en el sitio original la tienen hasta los 16, ya que después cada uno se basará en la individualidad de cada niño o niña. 

Con respecto a la cocina... ¡Me da un miedo! Creo que un niño siempre tiene que tener a un adulto cuando el niño quiera hacer algo en la cocina. Como norma básica, en mi familia creo que no les dejaremos acercarse a la cocina hasta los 11 ó 12 años. A mi entender, la cocina es el lugar más peligroso de la casa, por lo que considero que deben de ser más mayorcitos para cocinar.