23 enero 2017

Ahorrar haciendo más cosas en casa

Últimamente he estado metidanto mucho en la economía familiar y en encontrar nuevas maneras de ahorrar dinero.

Algo que he estado meditando mucho, ligado con el cambio de alimentación que estoy intentando tener, es sobre la cantidad de comida envasada que consumimos: tomate frito, mayonesas, ketchup, mostaza, dulces, etc.

Al pensar en esto, también he intentado mirarlo desde un punto de vista minimalista (sí, también estoy aprendiendo sobre este tema... pufff... ¡muchas cosas nuevas!). He pensado en lo saludable y eficaz que es comprar comida o cosas básicas, y de ahí realizar la receta para tener el producto más elaborado.

Así que como ayuda para mí, y que seguramente os servirá a alguno, voy a poner aquí una lista de cosas que se pueden hacer en casa, en lugar de comprarlas.
  1. Mayonesa, lactonesa, mayonesa vegana.
  2. Ketchup.
  3. Salsa César.
  4. Pan.
  5. Magdalenas y otros bizcochos.
  6. Tomate frito.
  7. Pisto.
  8. Pasta (eso todavía no lo controlo... ji ji ji).
  9. Pan de leche (se puede veganizar la receta).
  10. Tortillas mejicanas.
  11. Flan y natillas.
  12. Mermelada.
  13. Salsa pesto.
  14. Concentrado de caldo de verduras, pollo, etc.
  15. Masa pizza.
  16. Zumos.
Si tenemos tiempo, creo que merece la pena realizar estas cosas en casa, ya que son mucho más saludables y algo de dinero nos ahorraremos.

Ahora bien, para quien no tenga tiempo, seguramente merece más la pena comprarlo. Creo que lo importante es evaluar lo que queremos conseguir y consumir.

17 enero 2017

Por qué y cómo enseño inglés en casa de manera formal

A finales del curso pasado estuvimos llevando a L a una academia de inglés para ver qué tal era la experiencia. La niña disfrutó muchísimo, pero yo tenía que estar la hora de inglés con E en la calle, paseando, hasta que terminara la clase. También la academia estaba lejos y por razones personales se nos dificultaba mucho ir.

Para este curso académico buscamos otra academia que estaba más cerca de casa. Resultó ser en una escuela infantil que iban a usar por la tarde para clases de inglés. El resultado tampoco fue positivo, porque no tuvieron niños suficientes para hacer un grupo y lo cancelaron. De ese mismo grupo fallido nos mandaron a otra academia para que la probáramos, pero los inconvenientes eran los mismos que en la academia anterior, con el añadido de que la profesora no era nativa.

En realidad nosotros buscábamos un profesor nativo, porque para no nativos, ya estoy yo... ji ji ji...

Tras mucho pensarlo y analizarlo decidimos que yo misma le daría clases de inglés a L, pero de una manera más formal. Me pareció interesante, ya que siempre he estado interesada con el concepto del homeschooling, y esto era algo parecido con el inglés.

Dedicí usar dos recursos para enseñarle inglés:

- Jolly Phonics. Este es el kit que compré. Lo encargué en una tienda de la ciudad que vende libros en inglés y suele hacer pedidos a esta editorial.
- Lapbooks. Se pueden hacer diferentes temáticas y sus posibilidades son infinitas. Aquí os dejo un enlace a otra web donde explica cómo lo se hacen.

Por ahora lo que hacemos es dos o tres días a la semana, una hora aproximadamente. Hacemos un sonido de Jolly Phonics, y luego un grupo de palabras o una actividad del lapbook. Esa hora todo lo hacemos en inglés, así que es un momento de concentración en el idioma.

Algo que también seguimos haciendo es ver la televisión en inglés y leer cuentos y libros en inglés. He notado, desde que le hablo menos a L en el día a día, que prefiere hablar en español, pero un amigo mío ya me advirtió que en cuanto L fuera al colegio, preferiría hablar más en español.

No obstante, creo que es bastante positivo el apartar en la familia conscientemente algunas horas a la semana para hablar y estudiar inglés.

02 enero 2017

¡Feliz Año Nuevo!

Hoy, cuando escribí la fecha y puse 2017... ¡me dio algo que yo qué sé qué se yo!

La verdad es que es increíble que ya estemos en esta fecha. Recuerdo en mi adolescencia que calculaba cuántos años tendría para el año 2000, y decía "¿Cuándo llegará ese año?" con cierto deseo a que el tiempo pasara rápido.

En la adolescencia, el tiempo va muy lento, pero cuando uno crece, y sobretodo tiene hijos, la cosa ya va más rápido.

Este año he decidido tener metas muy simples, diarias, que iré anotando en mi Bullet Journal. También estoy mediando sobre tener una meta no tanto de cosas que hacer o no hacer, sino de cambiar algunos aspectos de mi caracter. Eso aún lo estoy planteando, pensando y definiendo. Pero creo que si soy capaz de cambiar cosas de mi caracter que no me gusten, podré mejorar y avanzar como persona.

También tengo el propósito de no avandonar el blog tanto como lo estaba haciendo, e incluso a ver si me animo y hago algún vídeo en Youtube (aunque eso son palabras mayores, pero bueno... ¿quién sabe?).

¡Espero que tengáis un buen comienzo de año!

22 diciembre 2016

El destete a los dos años y medio

Este verano fue cuando llegó el momento.

Yo tenía sentimientos encontrados. Me encantaba dar el pecho a E, ya que sabía (y sé) que la leche materna es buena para el bebé y el niño, en el caso de la lactancia prolongada. Pero por otro lado, las tomas nocturnas no me dejaban descansar, y también hubo razones médicas que me hicieron tomar la decisión de que el momento había llegado.

A principios del verano me metí en grupos de destete respetuoso y busqué información que pudiera ayudarme. Hablaban de leer un cuento llamado "la teta cansada" para explicarle al niño que por la noche no se tomaba el pecho. Yo no lo vi práctico para mí, primero porque a mi hijo nunca le he preguntado si quería teta, sino si quería "milk". En segundo lugar, porque no se iba a enterar. Aunque a otras madres sí les funcionó y os recomiendo que lo busquéis para ver si os sirve a vosotras también.

Finalmente decidí seguir mi instinto y sentido común. Por la noche, cuando llegó el momento de acostarnos, me acosté en su cama, como todas las noches, pero esta vez no le ofrecí pecho. Cuando él me lo pedía, yo le decía que no había, y, evidentemente, el pobrecillo lloró. Me daba mucha pena, pero sabía que era inevitable. La decisión la había tomado tras una noche en la que no había dormido casi nada y me di cuenta que no podía seguir así. Fue un jueves de agosto, creo recordar,. El viernes, al día siguiente, decidí que esa noche ya no tomaría el pecho.

Creo que el hecho de tomar la decisión ese día y hacerlo sin más fue lo que me ayudó a no ponerme "trágica de pena" porque ya no le iba a dar más el pecho a E. El no haber preparación previa, pensamientos ni otras anticipaciones negativas fue bastante positivo.

Lo que más me ayudó para que E no llorara mucho fueron los libros. Cambién la rutina de la toma del pecho con el leerle cualquier libro para niños de su edad. También me ayudó, en el momento en el que se ponía a llorar, cantarle "5 Little Monkeys". Esa canción, al ser tan repetitiva y monótona en su melodía, le ayudaba a calmarse y terminaba durmiéndose.

Creo recordar que fueron dos o tres noches las que tardamos en acostumbrarnos. Yo me quedaba durmiendo con él durante la noche, para que no pensara que le abandonaba. Cuando se despertó la primera madrugada para pedir el pecho, yo le expliqué que no había, y él lloró. Pobrecillo, ahora que lo recuerdo, pero canté de nuevo "5 Little Monkeys" y se volvió a dormir, resignado. Eso pasó también la segunda madrugada. La tercera noche se durmió bastante mejor, sin llorar, con nuestro cuento y nuestra canción, pero por la madrugada, de nuevo se despertó, pero esta vez me daba patadas, me empujaba... estaba como echándome de la cama. Tardé en darme cuenta, pero era yo la que le molestaba ahí durmiendo con él.

Ya no me necesitaba durante la noche.

El pecho durante el día fue más fácil, ya que le ofrecía otra cosa, o simplemente jugaba con él. Primero fue dejando sólo una toma, en la siesta, y al cabo de los dos o tres días, él mismo me dijo que ya no quería esa toma. Era la última que quedaba, y él mismo decidió que ya no lo necesitaba.

Así que la etapa que me costaba que llegara tuvo que llegar. Sinceramente, si bien es cierto que el niño ha llorado porque quería pecho, no fue tan exagerado como yo creía que iba a ser.

Hay veces que nosotras/os mismos pensamos que algo va a ser demasiado difícil para hacerlo, y lo posponemos o lo afrontamos con miedo, pero luego el resultado no es tan catastrófico como creíamos. Creo que lo importante es hacer lo que es difícil, y de ahí, ver los resultados, que suelen sorprender.

13 diciembre 2016

Actualizando un poco

¡Hola!

¿Qué tal? ¡Cuánto tiempo!

imagen vía
Han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí. Me siento como si volviera a conectar con viejos amigos y les tuviera que pedir disculpas por haberles abandonado. Así que, mil disculpas.

Como han ocurrido muchos cambios en mi vida (sigo con dos hijos, no voy por ahí... je je je...), me gustaría dedicar las próximas entradas a ello. Pero para hacer un adelanto, aquí os pongo un resumen:

- E. dejó este verano el pañal. Fue una experiencia muy positiva y me encantará compartirla con vosotros.
- Tras dos años y medio de lactancia materna, E. también dejó el pecho. Será una interesante lectura.
- He reducido a cero el consumo de carne en mi alimentación. Os comentaré también mis motivos y lo que hago para alimentarme mejor. Tampoco consumo productos lácteos, ni huevos. Con el queso estoy en ello.
- Sigo con mi proyecto de los aceites esenciales. Es una manera muy natural y buena de cuidar de nuestra salud, y os contaré ideas, trucos y otras cosas interesantes.
- Estoy enseñando a mi hija inglés. Como sabéis, yo a L. la hablaba en inglés, pero tras empezar el colegio, ella decidió hablar más español. Para seguir progresando, en casa estamos teniendo nuestras clases particulares y os comentaré cómo son.
- Con E. hablo en inglés, igual que hice con L. Os diré las diferencias que he visto entre mis hijos con respecto al bilingüismo.
- ¡Estoy aprendiendo a tocar el ukelele! Es una manera de desestresarme y relajarme. Os diré cómo esto está uniendo más a mi familia y me ayuda a no volverme loca :).

Bueno, aunque tengo aún más cosas que contar, creo que este será un buen comienzo.

¡Gracias por leerme!

¡Bienvenidos de nuevo a mi blog!




06 junio 2015

Cómo uso mis aceites esenciales (vídeo)

A petición de unas cuantas personas, hice este vídeo en enero de este año. Lo dejo aquí por si hay más personas a quienes le interese.


01 junio 2015

Mi visita con la matrona

¡¡¡Pero si hace más de un año que has dado a luz!!!

Bueno, sí, ya lo sé, pero es que ya llegaba el momento de ir, ¿no?

Resulta que en Almería hay un centro de matronas, N&M Centro Maternal, que antes estaba algo alejado de mi zona, y hace poco lo han puesto muy cerquita de mi casa, así que ya no tenía escusa. Además, estaba bastante preocupada por el estado de mi suelo pélvico y de saber si tenía diástasis o no, así que de una vez por todas llegó el momento de ir a la consulta de la matrona. Más vale tarde que nunca, ¿verdad?

Fue una visita muy profesional. Aunque E estaba conmigo, yendo de un lado a otro, agarrando todo lo que la matrona tenía en la mesa, bajándose de mis brazos y queriendo observar y tocar aún más cosas, la matrona se explicó muy bien y pudo atender todas mis preguntas. También me explicó los ejercicios que tenía que hacer tanto para fortalecer mi suelo pélvico como para trabajar la diástasis.

Como era de esperar, el suelo pélvico lo tengo algo débil, pero no tengo diástasis. Así que desde que fui a ver a la matrona, estoy todos los días haciendo ejercicios Kegel para fortalecerme. Lo mejor es que dentro de unos meses podré ir para que me haga un seguimiento y ver si he mejorado.

Creo que muchas veces las mujeres no nos damos cuenta de la importancia de cuidarnos con vista al futuro. La matrona me enseñó lo que podía pasar si no se ejercitaba el suelo pélvico. A corto plazo los daños no parecen muy evidentes, pero a largo plazo, nos podemos lamentar. Cosas como la incontinencia urinaria y prolapsos se pueden evitar si se toman precauciones con tiempo.

Sé que en internet se pueden encontrar multitud de información sobre ejercicios Kegel y fortalecimiento del suelo pélvico, pero para mí era importante ser orientada por un profesional y, lo más importante, tener un seguimiento.