06 junio 2015

Cómo uso mis aceites esenciales (vídeo)

A petición de unas cuantas personas, hice este vídeo en enero de este año. Lo dejo aquí por si hay más personas a quienes le interese.


01 junio 2015

Mi visita con la matrona

¡¡¡Pero si hace más de un año que has dado a luz!!!

Bueno, sí, ya lo sé, pero es que ya llegaba el momento de ir, ¿no?

Resulta que en Almería hay un centro de matronas, N&M Centro Maternal, que antes estaba algo alejado de mi zona, y hace poco lo han puesto muy cerquita de mi casa, así que ya no tenía escusa. Además, estaba bastante preocupada por el estado de mi suelo pélvico y de saber si tenía diástasis o no, así que de una vez por todas llegó el momento de ir a la consulta de la matrona. Más vale tarde que nunca, ¿verdad?

Fue una visita muy profesional. Aunque E estaba conmigo, yendo de un lado a otro, agarrando todo lo que la matrona tenía en la mesa, bajándose de mis brazos y queriendo observar y tocar aún más cosas, la matrona se explicó muy bien y pudo atender todas mis preguntas. También me explicó los ejercicios que tenía que hacer tanto para fortalecer mi suelo pélvico como para trabajar la diástasis.

Como era de esperar, el suelo pélvico lo tengo algo débil, pero no tengo diástasis. Así que desde que fui a ver a la matrona, estoy todos los días haciendo ejercicios Kegel para fortalecerme. Lo mejor es que dentro de unos meses podré ir para que me haga un seguimiento y ver si he mejorado.

Creo que muchas veces las mujeres no nos damos cuenta de la importancia de cuidarnos con vista al futuro. La matrona me enseñó lo que podía pasar si no se ejercitaba el suelo pélvico. A corto plazo los daños no parecen muy evidentes, pero a largo plazo, nos podemos lamentar. Cosas como la incontinencia urinaria y prolapsos se pueden evitar si se toman precauciones con tiempo.

Sé que en internet se pueden encontrar multitud de información sobre ejercicios Kegel y fortalecimiento del suelo pélvico, pero para mí era importante ser orientada por un profesional y, lo más importante, tener un seguimiento.

12 mayo 2015

Superar un momento con un poco de creatividad

Tengo que reconocer que en algunas ocasiones la creatividad es lo que me ha salvado de tirarme de los pelos durante mi maternidad. Como es lógico, con una niña de 4 años y un renacuajo de 1, hay momentos complicados de manejar, y el momento de ir a la cama es uno de ellos. Sobretodo porque ambos quieren mi atención completa.

L quiere que le lea un cuento, E quiere que le dé el pecho, o simplemente que le coja. Hay veces que estoy con E en la mochila, balanceándome, mientas le leo el cuento a L... Un circo, vamos.

Ayer por la noche, fue uno de esos días en los que el ser creativa me salvó de terminar loooocaaaa. Empecé a notar que estaba impacientándome, que me estaba poniendo cada vez más intranquila y nerviosa (bueno, si le has de decir a una niña unas 10 veces que tiene que ponerse la camiseta del pijama, pues como que eso impacienta a cualquiera...). Reconozco que esa es la etapa por la que L está pasando, que casi todos los niños se hacen los remolones para acostarse y que L no va a ser la excepción. PERO, aún así quería que me hiciera caso y que se acostara lo antes posible.

Entonces, ¿qué hice para evitar un mal mayor? Dije: "¡Bueno! ¡Ya no voy a decir ni una palabra! ¡No voy a hablar!". Y L me dijo "¡Yo tampoco!". Hay que decir que L ni se estaba dando cuenta de que ya estaba perdiendo los nervios y que me lo dijo con una alegría inmensa. ¡Vamos a jugar a no hablar! Eso era lo que ella había captado.

Y eso fue lo que hicimos, jugar a no hablar. Fue bastante eficaz y, como no, fue un gran momento que pasamos antes de dormir. Incluso el cuento que le leo todas las noches, en lugar de leerlo, lo interpreté con mímica (leímos el de Frozen, no fue difícil de hacer).

Al final, esa noche que iba a ser un poco catastrófica, se convirtió en un momento de tranquilidad, de felicidad y de juego. Y así, evidentemente, se duerme mejor.

Lo mejor para usar la creatividad durante la educación de nuestros hijos es conocerles bien, saber qué es lo que captará su atención y usarlo para así superar los momentos juntos.

15 abril 2015

Mi pequeña está en la edad de los "porqués"

¡Y me lo estoy pasando muy bien!

¿Por qué? Porque me ayuda a pensar una buena respuesta que tenga sentido y que sea ingeniosa.

¿Por qué? Porque si consigo que tenga sentido y sea ingeniosa, en realidad estoy intentando ser creativa. Eso para mí es un reto.


¿Por qué? Porque muchas veces nos quedamos en las cosas sencillas y fáciles de la vida, sin forzar a nuestro cerebro a ir más allá. Sobretodo estando cansados. He estado tentada a decir "Porque sí" en algunas ocasiones que no tenía ni tiempo ni ganas de pensar otra respuesta, pero como sabía que eso no bastaría, al forzarme a responder adecuadamente, estoy mejorando en mi capacidad para crear. Y, lo más importante, su pequeña mente curiosa se ve alimentada con lo que ella necesita, que es información.

¿Por qué? Porque en esta edad, al estar aprendiendo más cosas y adquiriendo más vocabulario, necesita saciar su deseo de conocer. Y quiero que siga siendo así en el futuro

¿Por qué? Porque si no le doy la importancia a sus preguntas, si no las respondo de una manera respetuosa, ella sentirá que no estoy valorando sus inquietudes.

¿Por qué? Pues, angelico mío (como dicen aquí en Almería),
porque sentirá que la estoy infravalorando al no responder de manera adecuada y respetuosa. Si queremos tener niños que respeten a los demás, primero hay que respetarles a ellos.

¿Por qué? Bueno, porque es importante para la humanidad...

...pero eso, si quieres, lo hablamos mañana, ¿vale?


20 marzo 2015

Lo que quiere decir "te quiero" para mi hija

He estado un poco desconectada en general, aunque sí he puesto algunas cosas que he estado haciendo en la página de Facebook. Resulta que mi pobre suegra ha estado enferma y no ha podido venir ningún día. Generalmente, cuando venía, yo aprovechaba y avanzaba un poco con el blog y otras cositas que generalmente no puedo hacer si no hay alguien que esté con los niños. Sobretodo, lo más difícil, es sentarme en el ordenador a escribir cuando tengo a mis dos peques pululando por la casa... jis jis jis...

Pero hoy ya quería sentarme y dejar plasmada una experiencia que me ocurrió con mi hija. Ella está entrando ya en la "edad de los porqués" y ¡me lo paso genial! Está mucho más grande y dicharachera.

La otra noche le estaba dando la leche que se toma antes de dormir, y ocurrió lo siguiente:

Yo: Te quiero.
L: Te quiero yo también.
Yo: L, ¿sabes lo que quiere decir eso?
L: (pone cara de pensar) "gracias por jugar conmigo".
Yo: ¿Eso quiere decir 'querer'?
L: (asiente con la cabeza mientras se toma la leche con la pajita).
Yo: ¿Quién te ha enseñado eso? (pensando que le habían enseñado en el cole o en la iglesia a la que vamos que 'querer' quiere decir dar las gracias).
L: ¡Yo sola! ¡Yo sola puedo!
Yo: ¡Claro! ¡Claro!

Se me llenó el corazón de alegría.

Después, pensando en la experiencia, no es que 'querer' sea dar las gracias, sino pasar tiempo juntos. Hay veces que es importante dedicar tiempo a nuestros hijos. No me gusta el anuncio de Iniesta donde dice que es mejor esconderse y jugar a un videojuego que estar jugando con niños. No quiero crear un trasfondo que no existe a ese anuncio, pero creo que es más importante dedicar tiempo a nuestros hijos hoy
, sobretodo si son pequeños, para que quieran estar con nosotros en el mañana.

Ya lo comenté en una entrada anterior: si queremos que nuestros hijos adolescentes confíen en nosotros y quieran estar con nosotros, tenemos que dedicarles tiempo de calidad desde que son pequeños.

Y ese tiempo se traduce en 'amor'. Y el 'amor', a su vez, es 'tiempo'.

Como dice Dieter Utchdorf: "En las relaciones familiares, amor en realidad se deletrea T-I-E-M-P-O." Leemos en este mensaje que dio en Octubre de 2010 : "El tomar tiempo para estar juntos es la clave para la armonía en el hogar. Hablamos el uno con el otro, en vez del uno sobre el otro.Aprendemos unos de otros y apreciamos nuestras diferencias así como nuestras cosas en común".

Así que, simplemente, para mi hija, "te quiero" significa pasar tiempo jugando con ella.

07 marzo 2015

Receta Brownalenas

Foto que publiqué en Facebook

Si hay algo que me gustan, son los brownies. Lo único que me costaba era cortarlos y que la capita de arriba no se me deshiciera. Para ello, decidí hacerlos en moldes de magdalenas, ya que el resultado final estaba igual de bueno, y así estaban distribuidos en porciones individuales sin necesidad de cortarlos.

De ahí el nombre brownalenas :). Y, como habréis visto por las fotos en la página de Facebook,
tienen una pinta tan buena como su sabor.

La receta que voy a poner a continuación es una modificada de un libro que tenía mi madre, que no sé ni cómo se llama, así que no os puedo dar la referencia.

Espero que os guste.

Ingredientes
- 200 gramos de chocolate a la taza.
- 100 gramos de mantequilla.
- 50 gramos de harina.
- 150 gramos de azúcar.
- Sal.
- 3 huevos.
- Medio sobre de levadura.

Indicaciones

  1. Derretir la mantequilla en el microhondas y añadir los 200 gr de chocolate. Os quedará una masa bastante espesa, como una pasta de chocolate.
  2. En otro recipiente, batir los tres huevos, añadir el azúcar y mezclar. Añadir la harina tamizada con la sal y la levadura, y mezclar bien.
  3. Añadir la "pasta" de chocolate a la mezcla anterior y batir durante 10 minutos con la batidora. Si queréis lo podéis hacer a mano, pero os costará más. Tiene que quedar bien mezclado.
  4. Distribuir la masa en los moldes para magdalenas. Para que quede bien subido una vez hecho, debéis de rellenar 3/4 del molde. 
  5. Meter en el horno a 170- 180ºC durante 20 minutos.
Como veis en la foto, no salen muchas, salen 14, pero una llena bastante.

¿La mejor forma de comerlas? Calentarlas durante unos segundos en el microondas y comer con una bola de helado. ¡Gran postre!




26 febrero 2015

Las judías verdes más fáciles del mundo mundial

No soy de comer mucho verde. Cada vez que mi madre hacía judías verdes, para mí era una tortura. Me las comía porque sabía que eran buenas para mí, pero no las disfrutaba.

Desde que me casé y empecé a cocinar para la familia, comprendí que aunque no me gustaran, tenía que hacerlas. Pero... ¿y si le doy un toque especial para que me gusten más?

Al cabo de todo este tiempo, por fin he conseguido una combinación de alimentos que hagan que me gusten bastante. Además de estar ricas, es lo más fácil del "mundo mundial"

Ingredientes:
  • Tres tazas de ensaladilla rusa congelada sin judías (uso la del Mercadona).
  • Dos tazas de judías verdes congeladas planas.
  • 3 cucharadas de maicena.
  • Un cubito de caldo.
  • Aceite.
  • Sal
  • Ajo en polvo o dientes de ajo.
Indicaciones:
  1. Poner el aceite en la una cazuela con los dientes de ajo o el ajo en polvo. Yo uso una cazuela con un diámetro amplio y algo más bajita que el resto.
  2. Cuando esté caliente, añadir la mezcla de la ensaladilla rusa. Hay que remover bastante con la cuchara para que no se pegue al fondo de la cazuela.
  3. Cuando veáis que en el fondo de la cazuela se empiezan a pegar las patatas, hay que añadir las judías verdes, y seguir removiendo.
  4. Cuando las judías dejen de estar congeladas, hay que añadir dos o tres cucharadas de maicena, un cubito de caldo, y el agua hasta que cubra las judías verdes.
  5. Si véis que en el fondo de la cazuela hay patata pegada, hay que raspar para quitarla con una cucharada de madera. Eso le da bastante sabor a la salsa que saldrá después.
  6. Se reduce el fuego a la mitad de potencia y dejamos que el agua se reduzca.
  7. Notaréis que está hecho cuando las judías estén tiernas y en lugar de caldo haya una especie de salsita.
Como véis, es muy fácil. La última vez que lo hice, añadí al agua un chorrito de vinagre, y le dio un toque especial.