16 mayo 2013

La agresividad y los niños

Estoy repasando el tema que trata sobre agresividad para mi examen de Psicología Social. Es bastante interesante cómo explica los comportamientos y motivos de agresividad.

Algo que me llamó mucho la atención fue cuando se mencionaron las premisas sobre la agresividad. La primera es que la agresividad es algo innato. Me explico. Si tenemos en cuenta al ser humano como una especie que se ha adaptado al medio en el que vive, ser agresivo ha hecho que se enfrentase a peligros y le ha protegido de otros. La segunda premisa es que la agresividad se regula gracias a la cultura. Unas generaciones han enseñado a otras controlar esa agresividad.

Entonces llegamos a lo que se denomina la Teoría de la madurez Bio-Social de la agresión (Nagin y Tremblay, 1999; Tremblay, 2002). El bebé o niño al crecer, tiene más fuerza, está teniendo más autonomía física y empieza a tener mayor independencia social. Esto hace que se enfrente a nuevas experiencias y que su primer recurso llegue a ser la agresión cuando tiene experiencias negativas.

Cuando leí esto me acordé de un día que estábamos en el parque y L estaba jugando con un niño que tiene unos meses menos que ella (L. tiene casi dos años y medio). Cuando había algo que al niño no le gustaba (o simplemente no pasaba nada), quería pegar a L. Luego llegó otro niño, y pasó lo mismo. Los padres les enseñaron a estos niños que no debían pegar, que estaba mal.

Esto es un ejemplo de cómo los padres podemos enseñar a nuestros hijos diferentes estrategias para enfrentar conflictos sin utilizar la violencia. Conforme nuestros hijos vayan creciendo, será más fácil explicarles por qué está mal la violencia y cómo es mejor solucionar los problemas.

Me gustaría terminar con una cita de Nelson Mandela que viene en mi libro de Psicología Social,:

"La violencia es un legado que se reproduce a sí mismo a medida que las nuevas generaciones aprenden de la violencia de las anteriores, las víctimas aprenden de sus agresores y se permite que perduren las condiciones sociales que favorecen la violencia" (Mandela, 2002, p.7. Informe mundial sobre la Violencia y la Salud)

Recursos:

Gaviria , E., Cuadrado , I., López Sáez, M. (Coord.), 2009. Introducción a la Psicología Social. Madrid: Editorial Sanz y Torres.

17 abril 2013

Priorizar y disfrutar el momento

Ando muy liada. Tengo muchas cosas en la cabeza, muchas cosas que hacer, y no tengo tiempo. Hace un mes empezó el segundo cuatrimestre en la universidad, y la verdad es que ya tengo medio totalmente abandonada una de las asignaturas. Pero, ¡no pasa nada! Porque no soy estudiante, soy una MADRE que quiere seguir progresando y aprendiendo, entonces por eso está estudiando.

Es muy importante saber cuáles son nuestras prioridades si no queremos volvernos locos. ¿Os ha pasado alguna vez que estáis haciendo algo pensando en lo siguiente que tenéis que hacer? Pues eso es malo, porque entonces no disfrutamos lo que estamos haciendo en ese momento, y cuando hagamos lo siguiente, tampoco lo disfrutaremos.

Hace un tiempo, cuando veía la tele por la noche (ahora con la peque nada de nada), vi a Elsa Punset que decía que si nos centramos más en la tarea que estamos haciendo, la disfrutamos más. A mí me ha pasado que hay veces que estoy con L. y estoy pensando que tengo que estudiar, entonces cuando voy a estudiar, estoy pensando que me gustaría estar con L. Vamos, un lío. Entonces lo mejor es que si estoy jugando con L. me centre solo en eso, y lo disfrutaré más. Cuando esté estudiando, entonces disfrutaré de ese momento de estudio también.

Dieter F. Utchdorf dijo: "nos haría bien aminorar un poco el ritmo, marchar a la velocidad óptima de nuestras circunstancias, centrarnos en lo relevante, elevar la mirada y ver realmente las cosas que más importan." (Fuente: De las cosas que más importan)

Por lo tanto, lo primero y más importante cuando sentimos que no estamos disfrutando del momento es ver si estamos haciendo más de lo que podemos. Si es así, hay que:
  1. Sentarse un momento, ver todas las cosas que tenemos en nuestra vida.
  2. Hacer una lista priorizando todas nuestras tareas.
  3. Eliminar o poner en segundo plano aquellas que están al final de la lista
Esta vida es una vida de carreras de aquí para allá, de querer abarcar todo, pero no se puede. Espero que esto os pueda ayudar un poquito más a encontrar el equilibro que cuesta tanto.

15 abril 2013

Otra más sobre el bilingüismo

Es increíble todo lo que L está aprendiendo. Me encanta cuando la oigo comunicarse en inglés, aunque sean palabras sueltas. ¡Puf! ¡Si es que los niños nos pueden llegar a sorprender mucho!

Algunos ejemplos de cosas que dice:

Pajamas (aunque lo pronuncia mimia, por alguna razón inexcrutable).
Come
Los colores.
Contar del 1 al 10.
Milk.
Chocolate (aunque de una manera muy graciosa)
Bed
Down
Y, bueno, un montón de palabras más.

Yo había perdido un poco la esperanza hace unos meses, pero ahora estamos de viento en popa con el inglés.

No sólo está aprendiendo muchas palabras, sino que también entiende bastante cuando la hablo. ¡Qué alegría me da!

Por cierto, aquí os dejo con un ejemplo de uno de los vídeos favoritos de L. Cada vez que lo quiere ver me dice "Apple, Apple!"Y no sólo le gustan a ella, sino también nos encantan a mi marido y a mí. Os animo a que miréis unos cuantos de este canal de Youtube, porque son muy agradables para los niños y para los adultos.



09 enero 2013

¿Cómo vamos con el bilingüismo?

(L, viendo a Pocoyó)

Narrador: ¡Venga! ¡Vamos a contar todos! (esto lo dijo en inglés)
L: one... two... ¡tres!

¡¡¡ja ja ja!!!

04 enero 2013

Hace dos años

Cuando yo nací, recuerdo que mi madre me contaba algunas anécdotas de aquél día... ¡Y yo estoy haciendo lo mismo! No de mi nacimiento, sino del de mi hija.

Hace dos años, la pequeña estaba a mi lado. Acababa de llegar a este mundo difícil, pero esperanzador. Siempre recordaré lo primero que pensé cuando me la dieron para ponérmela piel con piel en la sala de parto "¿A qué mundo te he traído?", pero inmediatamente respondí "No te preocupes, intentaré enseñarte todo lo que pueda para que te vaya bien en este mundo".

Ella, con sus ojitos grandes me miraba. Estaba agotada la pobre, y yo también. Mi marido, a mi lado, estaba emocionado. Fue un gran momento cuando nos pasaron a la habitación de postparto, ya nunca seríamos dos en nuestra familia.

Estoy muy agradecida por cómo fue en el hospital. Cierto es que algunas cosas las habría hecho diferentes ahora, pero en aquél momento todo fue muy bien. El personal se portó muy bien y la niña nación sana y con energía.

Para mi peque: gracias por estar aquí, gracias por sonreír y hacerme reír. You are the best!