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02 mayo 2017

¿Por qué escribo un blog?

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Hace un tiempo me puse a pensar en la importancia de legar recuerdos a nuestros hijos. Por eso me puse varias metas para lograr a lo largo de este año.

Una de ellas era seguir siendo constante en escribir el blog. Muchas veces me pongo a pensar en el impacto que podemos llegar a tener en las personas que nos rodean. Como blogger, mi deseo es que mis palabras puedan llegar a muchas personas, pero en ocasiones eso no es así. Hay muchas cosas que influyen en el poder para llegar a una gran cantidad de lectores en este mundo bloggueriano.

No obstante, mi marido siempre dice que en ocasiones, el impacto que podemos causar en las personas no es horizontal, sino vertical, es decir: generacional. Entonces, meditando en ese concepto, recordé las veces me mis padres me han contado historias del Abuelito Nazario, de la Bisa...; las veces que mi suegra nos ha contado historias de la Abuela Visitación, del Abuelo Antonio, de la Yayita... Esas personas, que no he llegado a conocer nunca, han pasado a formar parte de mi vida y de mi aprendizaje. Han sido ejemplos en comportamiento y obra.

Ellos, que son familia, que vivieron en épocas donde no había internet ni tecnología, ni blogs, han sido capaces de impactar mi vida y las decisiones que he llegado a tomar en algunas ocasiones. Me han dado valor y me han enseñado con sus experiencias.

Aquí me pregunto: ¿no quiero lo mismo para mis hijos, nietos, bisnietos...? ¿No quiero yo que hablen de la Abuela Irene, de la Bisa Irene? ¿No quiero yo legarles la visión que tengo del mundo y de las cosas?
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Sí, sí que quiero.

Y creo que la mejor manera de hacerlo es escribiendo y registrando mis experiencias, aprendizajes y aventuras en esta vida. Y por ello, querido lector (como diría mi amigo David Moraza), te sigo invitando a que participes en todo ello, que, básicamente, es el legado que le estoy dejando a mi descendencia.


12 mayo 2015

Superar un momento con un poco de creatividad

Tengo que reconocer que en algunas ocasiones la creatividad es lo que me ha salvado de tirarme de los pelos durante mi maternidad. Como es lógico, con una niña de 4 años y un renacuajo de 1, hay momentos complicados de manejar, y el momento de ir a la cama es uno de ellos. Sobretodo porque ambos quieren mi atención completa.

L quiere que le lea un cuento, E quiere que le dé el pecho, o simplemente que le coja. Hay veces que estoy con E en la mochila, balanceándome, mientas le leo el cuento a L... Un circo, vamos.

Ayer por la noche, fue uno de esos días en los que el ser creativa me salvó de terminar loooocaaaa. Empecé a notar que estaba impacientándome, que me estaba poniendo cada vez más intranquila y nerviosa (bueno, si le has de decir a una niña unas 10 veces que tiene que ponerse la camiseta del pijama, pues como que eso impacienta a cualquiera...). Reconozco que esa es la etapa por la que L está pasando, que casi todos los niños se hacen los remolones para acostarse y que L no va a ser la excepción. PERO, aún así quería que me hiciera caso y que se acostara lo antes posible.

Entonces, ¿qué hice para evitar un mal mayor? Dije: "¡Bueno! ¡Ya no voy a decir ni una palabra! ¡No voy a hablar!". Y L me dijo "¡Yo tampoco!". Hay que decir que L ni se estaba dando cuenta de que ya estaba perdiendo los nervios y que me lo dijo con una alegría inmensa. ¡Vamos a jugar a no hablar! Eso era lo que ella había captado.

Y eso fue lo que hicimos, jugar a no hablar. Fue bastante eficaz y, como no, fue un gran momento que pasamos antes de dormir. Incluso el cuento que le leo todas las noches, en lugar de leerlo, lo interpreté con mímica (leímos el de Frozen, no fue difícil de hacer).

Al final, esa noche que iba a ser un poco catastrófica, se convirtió en un momento de tranquilidad, de felicidad y de juego. Y así, evidentemente, se duerme mejor.

Lo mejor para usar la creatividad durante la educación de nuestros hijos es conocerles bien, saber qué es lo que captará su atención y usarlo para así superar los momentos juntos.

20 marzo 2015

Lo que quiere decir "te quiero" para mi hija

He estado un poco desconectada en general, aunque sí he puesto algunas cosas que he estado haciendo en la página de Facebook. Resulta que mi pobre suegra ha estado enferma y no ha podido venir ningún día. Generalmente, cuando venía, yo aprovechaba y avanzaba un poco con el blog y otras cositas que generalmente no puedo hacer si no hay alguien que esté con los niños. Sobretodo, lo más difícil, es sentarme en el ordenador a escribir cuando tengo a mis dos peques pululando por la casa... jis jis jis...

Pero hoy ya quería sentarme y dejar plasmada una experiencia que me ocurrió con mi hija. Ella está entrando ya en la "edad de los porqués" y ¡me lo paso genial! Está mucho más grande y dicharachera.

La otra noche le estaba dando la leche que se toma antes de dormir, y ocurrió lo siguiente:

Yo: Te quiero.
L: Te quiero yo también.
Yo: L, ¿sabes lo que quiere decir eso?
L: (pone cara de pensar) "gracias por jugar conmigo".
Yo: ¿Eso quiere decir 'querer'?
L: (asiente con la cabeza mientras se toma la leche con la pajita).
Yo: ¿Quién te ha enseñado eso? (pensando que le habían enseñado en el cole o en la iglesia a la que vamos que 'querer' quiere decir dar las gracias).
L: ¡Yo sola! ¡Yo sola puedo!
Yo: ¡Claro! ¡Claro!

Se me llenó el corazón de alegría.

Después, pensando en la experiencia, no es que 'querer' sea dar las gracias, sino pasar tiempo juntos. Hay veces que es importante dedicar tiempo a nuestros hijos. No me gusta el anuncio de Iniesta donde dice que es mejor esconderse y jugar a un videojuego que estar jugando con niños. No quiero crear un trasfondo que no existe a ese anuncio, pero creo que es más importante dedicar tiempo a nuestros hijos hoy
, sobretodo si son pequeños, para que quieran estar con nosotros en el mañana.

Ya lo comenté en una entrada anterior: si queremos que nuestros hijos adolescentes confíen en nosotros y quieran estar con nosotros, tenemos que dedicarles tiempo de calidad desde que son pequeños.

Y ese tiempo se traduce en 'amor'. Y el 'amor', a su vez, es 'tiempo'.

Como dice Dieter Utchdorf: "En las relaciones familiares, amor en realidad se deletrea T-I-E-M-P-O." Leemos en este mensaje que dio en Octubre de 2010 : "El tomar tiempo para estar juntos es la clave para la armonía en el hogar. Hablamos el uno con el otro, en vez del uno sobre el otro.Aprendemos unos de otros y apreciamos nuestras diferencias así como nuestras cosas en común".

Así que, simplemente, para mi hija, "te quiero" significa pasar tiempo jugando con ella.

18 enero 2015

Los niños son el futuro, pero ¡de verdad que lo son!

El día de Navidad, basándonos en nuestra filosofía de relajarnos, no estresarnos, y dejarnos llevar, nos levantamos sin nada planeado. Conforme fue pasando la mañana, decidimos ir a un parque nuevo que han hecho en Almería


¡Ay! ¡Qué bien me lo pasé! Bueno, L también se lo pasó fenomenal. El parque se llama "Parque de las Familias" y está destinado a los niños, y a la familia. Es especial y diferente, porque nosotros, los padres, podemos estar muy cerca con nuestros hijos mientras éstos disfrutan. Incluso, como veis en la foto, nosotros también nos lo podemos pasar en grande junto con los peques.

Estando allí, me fijé en todas las familias que había, los padres y madres jugando con sus hijos, paseando... Es lo que tiene este parque, que te permite compartir más con tus hijos. Pero también me vino un pensamiento a la cabeza. Me vino cuando vi a un padre, grandotote, jugar con muchísimo cariño con su hija. Los padres que estábamos allí nos estábamos centrando en nuestros hijos. Ese día, 25 de diciembre, estábamos 100% dedicados a que nuestros hijos lo disfrutaran, y nosotros con ellos.

Cuando somos padres, nuestras necesidades personales pasan a un segundo plano, centrándonos únicamente en lo que nuestro hijo o hija necesita. Cuando somos padres, queremos que nuestros hijos tengan buena salud, tengan una buena educación, no les falte cariño... Cuando somos padres, nos volvemos personas desinteresadas, favoreciendo así las necesidades emocionales y físicas de nuestros hijos. 

Creo que una sociedad centrada en hacer felices a sus niños, y con ésto a los padres de los niños, avanzará más. Los niños, al fin y al cabo, son el futuro de nuestra sociedad. Si queremos avanzar, debemos de centrarnos en los niños.

Os dejo con el enlace de un TED Talk de Kiran Bir Sethi, que revolucionó su ciudad empoderando a los niños y dándoles responsabilidades para solucionar problemas. Son algo más de 9 minutos, pero merece la pena verlo. ¡De verdad! Es parte de lo que os quiero transmitir.

27 noviembre 2014

La generación que ve dar el pecho

Hoy he tenido una experiencia muy bonita. L estaba jugando con un oso que tiene. Decía que el oso era su bebé. Vi que se levantaba la camiseta del pijama y empezó a jugar a que le estaba dando el pecho. ¡Qué bonito! Despues, antes de acostarse, lo hizo de nuevo. Y, finalmente, mientras le leía un cuento, E empezó a pedir leche, así que le di, y L me vio y cogió corriendo su osito para también darle leche.

Cuando me quedé embarazada de la niña, leí mucho sobre lactancia materna. Una de las cosas que decían era que los talleres existían porque había pasado un momento en la historia donde la lactancia desapareció. Es decir, las madres empezaron a dar más el biberón y menos el pecho. El conocimiento que debiera haber pasado de madres a hijas se detuvo, y los niños y niñas crecieron sin ver a las madres dar el pecho, sin ver algo tan normal y natural.

Nuestra generación necesita ayuda y guía para dar el pecho porque no lo hemos visto, porque nuestras madres tampoco tienen experiencia en dar el pecho y no hemos tenido ocasiones de aprender mediante la observación y el ejemplo. No quiero generalizar, pero más o menos es así.

Tengo una teoría, y es que en la época en la que nació mi generación, los médicos aconsejaban más dar el biberón y por eso mi madre no pudo darme el pecho.

Hoy en día, gracias a Internet podemos encontrar muchísimas referencias y grupos de apoyo para aquellas que los necesitemos, y en la época de mi madre, no existía ese tipo de recursos. ¡Ay si los hubiese habido! ¡Otro gallo cantaría!

Pero ahora que estamos normalizando más la lactancia materna, hay que valorar que nuestros hijos e hijas están viendo a sus madres dar el pecho a sus hermanos. Lo ven como algo normal, y lo verán como algo que será normal hacer cuando tengan sus propios hijos.

A partir de ahora, la generación que ve dar el pecho será el siguiente paso para la total normalización de la lactancia materna.

13 noviembre 2014

La educación del adolescente comienza en la infancia

Aquí estoy, con E en la espalda, en mi mochila. Pienso en lo pequeñín que es y lo que llegará a ser. L está jugando con el ordenador a un juego del colegio. La veo a ella y recuerdo que hace nada la tenía en mis brazos durmiendo.

Muchos de nosotros pensamos en lo rápido que pasa el tiempo cuando vemos cómo crecen nuestros hijos. Dentro de nada son adolescentes y... ¡nos entra el pánico al pensar en esa etapa!

Si os soy sincera, a mí me entra más que pánico, urgencia. Tengo urgencia de que ahora, con tres años, pueda estar cuando ella me llama, aunque sea para enseñarme cualquier cosita. Tengo urgencia de pasar las tardes con ella, aunque sea aburriéndome al realizar un juego repetitivo una y otra y otra vez... Tengo urgencia de ayudarle a dormir por la noche, cantarle, leerle y atender sus necesidades para que pueda tener un descanso confortable.

Tengo urgencia de que desde ya, desde la infancia, sepa que estoy aquí para lo que necesita, que puede contar conmigo y que dejaré lo que esté haciendo para prestarle atención.

También tengo urgencia de enseñarle valores que la protejan de posibles dificultades y peligros en la vida. ¿Cuándo voy a hablarle del peligro de las drogas? ¿Justo antes de que se enfrente a una decisión importante? ¿Justo después? ¿Cuándo le comentaré de los peligros de la inmoralidad? ¿Cuándo le inculcaré la importancia del trabajo duro?

El tiempo es la clave

Es bastante importante que, desde que sean pequeños, les dediquemos tiempo. Hay veces que sólo necesitan que nos sentemos con ellos a ver la tele, que juguemos con ellos un rato y que sea un tiempo de calidad, pero también de cantidad.


El problema de nuestros días es que lo queremos todo "ya" y "rápido", y no tenemos "tiempo que perder". Cuando le estamos dedicando tiempo a nuestros hijos, no es tiempo perdido (aunque simplemente estemos sentados a su lado sin hacer nada) sino Tiempo Invertido.

Confianza en los padres

Estaban viendo una serie de televisión, "Sin rastro" mientras limpiaba la casa. (Es que no puedo estar en casa en silencio y me pongo cualquier cosa). Este caso era de un adolescente (unos 12 años) que había desaparecido. Mientras recopilaban datos, mencionan que los niños no quieren contarle nada a sus padres, ni tan siquiera los que son populares, porque eso les hace vulnerables.

Muchos problemas que ocurren en las familias se podrían mejorar si los jóvenes tuviesen confianza en los padres. Esa confianza no sólo se gana pasando tiempo con ellos, sino respetándoles y escuchándoles. Es ineficaz crear un entorno artificial para que nuestros hijos nos cuenten sus cosas, como decir "ven, siéntate en el sofá que quiero que me cuentes tus cosas". Sin embargo, puede resultar mucho más útil salir a tomar un helado, simplemente para estar juntos y escuchar, tratándoles como adultos y considerando importantes sus problemas, aunque desde nuestra perspectiva no lo sean.

De nuevo, para que ellos confíen en nosotros, debemos mostrar ese tipo de conducta desde que sean pequeños. Si para L es importante que no la molesten mientras está pintando, yo la tengo que dejar su espacio y respetar sus deseos. Si luego me llama para que vea lo que ha pintado, debo ir sin demora para elogiarla y felicitarla por lo que ha logrado ella sola.

Meditar sobre nuestros hijos

Tengo dos hijos, la mayor va al cole y el pequeño está en casa conmigo. Conforme la vida social de mi hija sea más compleja, L tendrá que enfrentar situaciones nuevas en su vida, y en mi mano está darle las herramientas para saber qué hacer. Cada hijo tiene una personalidad diferente, y los padres sabemos cómo tratarlos y cuáles son sus puntos fuertes y débiles.

Creo que debemos meditar en cada uno de nuestros hijos para saber cuáles son sus intereses, cuáles son sus puntos fuertes y débiles, y centrarnos en dar una educación personalizada. Eso sólo es posible si dedicamos tiempo para pensar cómo ayudarles.


Hasta aquí lo que he pensado con respecto a este asunto.

¿Algún padre o madre con experiencia quisiera compartir sus ideas?


05 noviembre 2014

Sobre cuántos hijos tener parte 2

Como decía en mi entrada anterior, estoy pensando en este tema y viendo información y experiencias de otras personas. He llegado a algunas conclusiones que seguramente cambiarán con el paso del tiempo y la experiencia que tenga en la vida.

Cada persona tiene los hijos que quiera tener.

Hay gente que dice que la tierra está superpoblada, que no se deberían tener muchos hijos, que no hay recursos para todos. Pero la pirámide poblacional de España es de campana invertida (menos nacimientos y más longevidad). Teniendo en cuenta estas dos opiniones contrastadas, y teniendo en cuenta la tasa de natalidad de, digamos, mi edificio, estoy más a favor del peligro de la segunda idea.

Teniendo en cuenta que algunos no tienen ningún niño y otros muchos, el dilema queda en equilibrio. Aún así, la tasa de fertilidad en España es 1,3 (fuente). Bastante baja para el relevo generacional.

Pero lo dicho, cada uno quiere tener los hijos que quiera, y eso no es motivo de crítica ni menosprecio (que lo he visto por ahí).

Tenemos suficientes herramientas para decidir cuántos hijos tener

Quizá esto se pueda considerar una crítica a los que dejan "la puerta abierta" a los hijos. Me parece una decisión muy valiente y la respeto. El saber que existe esta manera de ver las cosas me ha hecho plantearme lo que yo pienso.

Yo soy una persona creyente. Creo en Dios. Creo que Él nos ha dado la inteligencia y el sentido común para poder tomar decisiones tan importantes como cuántos hijos tener en nuestra familia. Creo que se deben tener en cuenta muchos aspectos, aunque desde mi punto de vista los más importantes son la salud de la madre y de los hijos. También existe la importancia de una economía familiar saludable.

La cuestión es que si evaluamos (si es que queremos evaluar) lo que nosotros consideramos más importante, si tenemos en cuenta lo que pretendemos dar a nuestros hijos y enseñarles, y sobretodo si tenemos en mente el tipo de estilo de vida que queremos que nuestros hijos tengan, sabremos si tener o no más hijos, y cuándo.

Aunque planeemos o no tener más hijos, la última palabra no la tenemos nosotros.

Cuando decidimos quedarnos embarazados por primera vez, L tardó año y medio en llegar. Casi cuando estábamos en el umbral de ir a pedir cita al médico para que nos revisaran, me quedé embarazada. ¡Qué alegría nos dio!


Nacimiento de L

Esta experiencia me ayudó a comprender que la creación de una vida no estaba en mis manos al fin y al cabo. Desde mi perspectiva, está en las manos de Dios, desde la perspectiva de otros, es el destino, la providencia, el universo... Según lo que creamos, nos daremos cuenta que, al final, nosotros no podemos decidir del todo cuándo tener hijos.

Hay otras personas que, aun tomando medidas para no quedarse embarazadas, sí ocurre. Otro ejemplo de que la última palabra está "de otro lado".

La experiencia de L me ayudó a ser más humilde y aceptar lo que me venía. Siempre es bueno tener una actitud positiva con las circunstancias que nos toquen vivir. Yo tuve suerte porque al final L vino. Y a los tres años y tres meses, E vino detrás. A otras personas no les pasa lo mismo: o esperan y esperan y no vienen, o vienen de sorpresa.

Foto de familia tras en nacimiento de E

Lo más importante, y con esto concluyo, es el respeto por las decisiones de otros.


Teniendo en cuenta la diversidad de cada persona, junto con la diversidad de las familias que hay, y la diversidad de circunstancias, cada uno pude ser artífice de sus propias ideas y teorías para así tomar decisiones que se ajusten a ellos mismos y a sus circunstancias.



31 octubre 2014

Sobre cuántos hijos tener. Parte 1

Últimamente he estado pensando mucho en este tema. Voy a abrir un poquito mi corazón. Es algo que me da miedo hacer en internet, pero también sé que gracias a que otras personas lo abren en sus blogs o comentarios, yo puedo inspirarme y ver otras perspectivas. Por eso mismo lo hago.

Como sabéis, tengo dos hijos, una niña de 3 años (casi 4) y un niño de casi 8 meses. Tener hijos da mucho trabajo, pero no sólo un trabajo físico, sino también mental. Cada hijo tiene sus manías, su caracter, su comportamiento... Hay que saber cómo tratar a cada uno, cuál es la mejor manera de educarle y llegar a él... Vamos, que es un trabajo que, en mi caso, es a tiempo completo completísimo.

Eso me hace pensar en lo que quiere decir tener hijos; más hijos. Ser familia numerosa. 

En España, la familia numerosa es a partir de los 3 hijos. En otros países 3 hijos serán pocos, pero aquí en España no. Los coches están adaptados a tener tres hijos o menos; las casas las hacen ahora con sólo tres habitaciones; los precios de los gastos del colegio y actividades extraescolares son bastantes; el tiempo que los padres dedican a los hijos puede llegar a ser muy limitado. Todo eso hace que muchos padres se planteen tener más de un hijo. Tener dos es lo normal. Con tres hijos, los padres son unos valientes, y ya más de tres hijos, algunos pueden incluso llegar a decir que es una locura.

Hay un programa en EEUU que se llama 19 kids and counting. Es un programa de telerealidad que sigue la vida y hazañas de unos padres que tienen 19 hijos. Su filosofía está basada en sus creencias de que Dios les dará tantos hijos como ellos puedan manejar y mantener, y así lo han estado demostrando. Lo curioso de esta familia es viven sin deudas e incluso tienen bastante dinero para mantener a todos los hijos. Algunos critican que tienen dinero por causa del programa, pero en realidad creo que ellos empezaron a salir en la tele cuando tenían 14 hijos, así que hasta ese momento, no tenían el recurso mediático.

Claro, ellos tienen una casa impresionante, un terreno aún más grande y suficiente espacio para todos los hijos. Aquí en España es muchísimo más difícil. Así que me puse a investigar y encontré a una familia española con 16 hijos, con la misma filosofía que la familia Duggar: tendrán tantos hijos como vengan. Estos, más bien, viven en un piso y se apañan con el espacio limitado.

El leer sobre estas familias y el meditar sobre ellas, me ha ayudado a formar algunas ideas en mi cabeza. Estas ideas tienen vida propia, y aunque las plasme aquí, seguramente  iran modificándose y cambiando con el paso del tiempo.

Pero para no ser pesada en esta entrada, lo dejaré para otra ;)



29 octubre 2013

Mañana, la eco de las 20 semanas

Foto vía

Bueno, creo que con el título de esta entrada, ya lo he dicho todo. En esta ecografía esperamos que nos digan si es niño o niña. ¿Qué es lo que me gustaría a mí? No lo sé, estoy abierta a lo que venga, porque será positivo venga lo que venga.

Lo que sí me gustaría que estuviese bien. ¡Todas las madres pedimos eso! Es que en este embarazo le estoy dando más "al coco" con respecto a este tema. En esta ecografía miran la morfología casi al completo y pueden detectar anomalías.

Precisamente en Bebés y Más, hace unos días publicaron una entrada que hablaba de esta ecografía. ¡Qué casualidad! Aquí en Andalucía nos dan un documento en la anterior ecografía donde explican qué se hará en esta ecografía más al detalle.

Así que, mañana espero saber que todo esté bien. Y espero que se deje ver bien, ¡porque se mueve muchísimo! En cuanto estoy sentada, lo siento moverse, si me tumbo, también. Se mueve mucho más que lo hacía L.

¡Deseadme suerte!

04 enero 2013

Hace dos años

Cuando yo nací, recuerdo que mi madre me contaba algunas anécdotas de aquél día... ¡Y yo estoy haciendo lo mismo! No de mi nacimiento, sino del de mi hija.

Hace dos años, la pequeña estaba a mi lado. Acababa de llegar a este mundo difícil, pero esperanzador. Siempre recordaré lo primero que pensé cuando me la dieron para ponérmela piel con piel en la sala de parto "¿A qué mundo te he traído?", pero inmediatamente respondí "No te preocupes, intentaré enseñarte todo lo que pueda para que te vaya bien en este mundo".

Ella, con sus ojitos grandes me miraba. Estaba agotada la pobre, y yo también. Mi marido, a mi lado, estaba emocionado. Fue un gran momento cuando nos pasaron a la habitación de postparto, ya nunca seríamos dos en nuestra familia.

Estoy muy agradecida por cómo fue en el hospital. Cierto es que algunas cosas las habría hecho diferentes ahora, pero en aquél momento todo fue muy bien. El personal se portó muy bien y la niña nación sana y con energía.

Para mi peque: gracias por estar aquí, gracias por sonreír y hacerme reír. You are the best!


23 mayo 2012

Los niños aprenden con el ejemplo



En nuestra familia hacemos por las mañanas, por las noches y antes de comer la oración (rezo) familiar. En nuestra iglesia es algo que nos recomiendan hacer. Aunque nosotros vamos más allá, y en realidad oramos cada vez que salimos de casa juntos, cada vez que uno de nosotros sale de casa y el otro se queda, y cada vez que sentimos que debemos agradecer al Señor o pedir ayuda especial con algún tema. Vamos, que oramos cada vez que necesitamos comunicarnos con Dios.

Pues hace unos días, cada vez que mi marido y yo cruzábamos los brazos para hacer la oración, L nos miraba y los cruzaba un segundín, y después se iba. Cuando hacemos la oración lo normal es tener los ojos cerrados, pero con una niña pequeña, hay que mantener uno abierto por si acaso :). La cuestión es que poco a poco L cruza cada vez más los brazos, y durante más tiempo. Tampoco dura todo el rato que estamos orando, pero es sorprendente cómo ella misma, sin nosotros decirle nada, ha aprendido que hay momentos en el día que papá y mamá cruzan los brazos, agachan la cabeza y cierran los ojos (bueno, un ojo, ji ji). 

Nos sorprende bastante, pero enseguida pensé que los niños aprenden con el ejemplo y hacen lo que ven en casa. Si un niño vive en una casa donde se dicen malas palabras, donde los unos y los otros se traten mal, donde se vea mucho la tele y no se compartan momentos juntos, esa vivencia será la que repita con sus amigos, con sus compañeros de clase, y en el futuro también con su propia familia.

Es ahora, cuando nuestros hijos son pequeños, que hay que enseñarles buenas costumbres para su futuro. La mejor manera de enseñárselas, es practicarlas en casa. Es más fácil que un niño adquiera una costumbre buena cuando los padres y hermanos la practican en el hogar.

20 abril 2012

Agradecida


Hoy estoy agradecida por mi nena.

La quiero un montón. Me encanta ver cómo se está desarrollando y cómo está aprendiendo.

Me muero cuando le digo "kiss kiss" y viene corriendo a abrazarme. ¡Ay! ¡Que me derrito!

Es mucho trabajo, pero para eso he elegido ser madre. 

Si es que yo sin ella ya no sería yo.



08 febrero 2012

Me duele el corazón

Me he enterado estos días que existe un informe bastante detallado sore la interrupción voluntaria del embarazo sobre el año 2010. La verdad es que está bastante detallado porque han hecho un estudio basándose en la edad de la gestante, el hábitat, las semanas de gestación, el motivo de la interrupción del embarazo, el tipo de Centro Sanitario, la Comunidad Autónoma... Todo lo han recogido en este estudio muy detalladamente.

Me gustaría resaltar el motivo nuevo que salió por la Ley Orgánica 272010: "a petición de la mujer", sin más. La mujer que aborta lo pide, pero no recogen ningún otro motivo (como se ve en otros apartados tales como salud mental, riesgo fetal, riesgo para la embarazada...).

Según la tabla G.1., desde el 5 de Julio al 31 de Diciembre de 2010 abortaron a 48.463 bebés a petición de la mujer.

Y si vamos a la tabla G.17. los datos son preocupantes. En esta tabla se reflejan los abortos voluntarios según el número de abortos anteriores al actual, si hay convivencia en pareja y si se tienen ingresos propios o no. Según estos datos han habido 768 mujeres que han abortado y que han tenido más de 5 abortos.

5 o más abortos por mujer son muchos abortos.

768 mujeres son muchas mujeres.

También vemos en la tabla que las mujeres que abortaron por segunda vez en 2010 son 26.838, por tercera vez son 8.155, y por cuarta vez 2.669.

Cada uno sabe lo que hace, o debería saber lo que hace, pero desde mi punto de vista, llegar a abortar tanto no me parece ni lógico ni normal.

Me da muchísima pena porque por un lado hay 768 mujeres que han abortado por sexta vez, y por otro lado hay familias sufriendo y gastándose dinero que no tienen para poder quedarse embarazadas. ¿Qué se puede hacer? ¿Cómo es posible tal dicotomía? ¿Qué está fallando?



Otra opinión AQUI
 















03 febrero 2012

Madres que no llevan a guarderías a sus hijos, don't worry!

Justo ayer me preguntaba si hacía bien en quedarme en casa con L. en lugar de llevarla a una escuela infantil (guardería). Supuse que allí le enseñarían más cosas y tendría más niños con quien jugar. Mi marido me dijo que L. está bien con su madre. Los padres hay veces que nos emperramos en que nuestros niños alcancen ciertas etapas del crecimiento antes de lo normal, cuando no es necesario. En realidad nos tenemos que esforzar en disfrutar de los niños durante los primeros años de vida, porque luego comenzará su formación académica y tendremos que disfrutar de ellos igualmente, pero ayudándoles a dirigir sus esfuerzos a nutrir sus mentes.

Por la tarde me encontré con este artículo y era justo lo que necesitaba leer. Básicamente dice que el estar con los niños durante los tres primeros años de vida hace que una parte del cerebro llamada hipocampo aumente casi un 10%. Esta parte del cerebro gestiona la respuesta al estrés y es muy importante en los procesos de aprendizaje y memoria.

Si queréis más información concreta podéis leer el artículo, pero lo básico es que aquellas mamás que no llevamos a nuestros niños a la escuela infantil no tenemos que sentirnos culpables. Podemos hacer partícipes a los niños de nuestra rutina diaria al igual que dedicar tiempo para jugar con ellos. Y, sobretodo, ofrecerles mucho amor.

¡Ánimo!


09 enero 2012

Días de celebraciones

Estos días de fiestas han sido estupendos. Hemos podido estar en familia y he disfrutado de la compañía de personas que hace mucho que no veía.

Pero lo más emocionante fue celebrar que L. cumplió un año. El día 4 de Enero L. cumplió un año y fue maravilloso.

Me ha encantado ver cómo ha avanzado y progresado durante todo este tiempo. También he disfrutado recordando los momentos previos al parto y los posteriores. ¡Qué aventura!

L. ha logrado mucho en sólo un mes. A los 11 meses ya conseguimos que se alimentara ella solita. Come trocitos pequeños de comida. Se mancha mucho, pero ya cada vez menos. Claro, ahora ya no quiere que yo la dé de comer con cuchara. Sólo por la noche es cuando le doy purés y papillas, pero siempre a ella le gusta comer solita en cuanto puede.

También este último mes ha logrado caminar agarrada de nuestras manos. ¡Me encanta verla! Va de un sitio de la casa a otro sin ningún afán más que el de caminar. ¡Está tan graciosa!

Lo que más me gusta es escucharla hablar. Mi marido está convencido de que dice "Hi there!" como Mickey Mouse... yo no lo creo tanto. Lo que sí dice clarito es "papá", aunque creo que todavía no lo relaciona con su papá, pero ¡algo es algo!

¡Cómo pasa el tiempo!

02 junio 2011

Hoy hay descanso

Hoy no sé si podré publicar una entrada más elaborada que esta. Mis padres han estado unos días de vacaciones aquí y se van esta tarde. Generalmente, cuando ellos se van, me quedo bastante "plaf" y no tengo muchas ganas de hacer nada. Así que seguramente no me sentaré a escribir más... :(

No obstante, aquí os dejo una canción que me ha gustado mucho. Es una canción que siempre me ha gustado, pero esta versión es estupenda.


La Letra en Español:

Soy un hijo de Dios; Él me envió aquí,
Me ha dado un hogar y padres buenos para mí.

Guíenme, enséñenme la senda a seguir;
para que algún día yo con él pueda vivir.

Soy un hijo de Dios; me deben ayudar
a entender su voluntad no puedo demorar.

Guíenme, enséñenme la senda a seguir;
para que algún día yo con él pueda vivir.

Soy un hijo de Dios; Él me bendecirá.
Yo obedeceré su ley, haré su voluntad.

Guíenme, enséñenme la senda a seguir;
para que algún día yo con él pueda vivir.




30 noviembre 2010

¿Tienes miedo al parto?

Me lo preguntaron el domingo, y la verdad ya lo había pensado muchas otras veces. ¿Tengo miedo? ¿Me da "cosa"? Otras personas, entre ellas la matrona, dicen "Bueno, no es para tanto. Es más, luego repetimos..."

Me he puesto a pensar en muchas ocasiones sobre el parto. En las clases de educación maternal he aprendido muchas cosas que antes quizá sí sabía, pero no era plenamente consciente de ellas, como por ejemplo, los cambios hormonales que no sólo se sufren durante el embarazo, sino también en la lactancia. Hay muchas cosas que cambian en el cuerpo de la mujer: primero se adapta a tener a un niño creciendo en tu interior, y luego se adapta a no tenerlo y a intentar recuperar el cuerpo que antes tenía.

Sobre el parto he aprendido otras cosas, como por ejemplo, que quizá esté muchos días sangrando después del parto, que seguramente tendré molestias "por ahí abajo"... Pero son cosas para las que, desde mi punto de vista, el cuerpo de la mujer está preparado. La naturaleza es sabia, y por eso las mujeres tienen unas características físicas que las preparan para pasar por estos momentos de nuestra vida tan diferentes al resto. Sé que después del parto ya nada será igual. Tendré a una personita dependiendo de mí, al igual que seguramente mi cuerpo estará cambiado... Bueno, dependerá mucho de cómo me cuide y de cómo sea mi constitución.

¿Tengo miedo al parto? Más que nada, tengo miedo a todo lo nuevo que me espera para el resto de mi vida. Quizá la palabra adecuada no sea miedo, sino inseguridad. Inseguridad sobre algo totalmente nuevo que va a venir. Pero también tengo esperanza de que todo saldrá bien, y de que he de confiar en el Señor para que me ayude en los momentos difíciles de la educación de mis hijos.

Estoy deseando que aparezcan los nuevos recursos de la nueva página de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Hay varias secciones dedicadas a la familia, y sé que serán de gran utilidad.

¿Tengo miedo al parto? Hay muchas cosas que aún no he decidido sobre mi parto, pero también me tranquiliza saber que tendré una visita al hospital y allí me informarán sobre cómo será ese día, dónde estaré, ayudas para la dilatación de manera natural... Me gusta la idea de que intenten hacer que el parto sea lo más natural posible (siempre permitiendo a la madre decidir sobre lo que quiere). Para la visita al hospital, mi marido me acompañará, y será una gran experiencia para los dos. Ahora mismo estoy intentando aprender todo lo que puedo para los próximos partos.

Porque sí, yo seguro que repetiré.


09 noviembre 2010

¿Qué tareas del hogar pueden hacer los niños según su edad?

He encontrado una información bastante interesante en uno de los blogs que sigo de vez en cuando. Está relacionado con enseñar a nuestros hijos a participar en las tareas y el orden en nuestro hogar.

La entrada de la que hablo está AQUI, y en el autor de la entrada nos ofrece dos enlaces adicionales con ideas sobre cómo enseñar a los niños a limpiar y cómo hacer que lo disfruten.

Por otro lado también habla de las cosas que pueden aprender según las edades. En base a esa lista voy a hacer mi versión lógica para que la podáis leer, pero también podéis ir al sitio original y leerlo la lista que ellos han escrito.

Niños de tres años:

  • Se visten solitos.
  • Van al baño solitos.
  • Se empiezan a cepillar los dientes.
  • Recogen los juguetes
Niños de 4 años:
  • Se cepillan los dientes.
  • Hacen la cama y recogen su habitación.
  • Pueden ponerse cereales en un tazón.
  • Hacen bocadillos/sandwiches.
  • Se aprenden de memoria direcciones y números de teléfono.
Niños de 5 años:
  • Arreglan una habitación.
  • Aspiran el suelo.
  • Vacían las papeleras.
  • Ponen la mesa.
  • Pueden calentar comida con supervisión.
  • Ayudan en el jardín plantando semillas.
Niños de 6 años:
  • Se duchan sin ayuda.
  • Limpian el polvo.
  • Meten los platos del lavavajillas.
  • Sacan los platos del lavavajillas.
  • Usan el microondas.
  • Echan agua a las plantas.
  • Llaman y responden el teléfono.
Niños de 7 años:
  • Lavan los platos.
  • Limpian los cajones.
  • Usan hilo dental.
  • Limpian el baño.
  • Limpian el jardín de malas hiervas.
  • Pueden tener una cuenta de ahorros.
  • Leen en voz alta.
Niños de 8 años:
  • Se arreglan en general.
  • Se despiertan solos.
  • Participan en deportes (si no lo hacen antes).
  • Descubren y desarollan talentos personales.
  • Limpian los cristales.
  • Barren.
  • Se peinan.
  • Aprenden a tocar algún instrumento.
  • Leen libros.
  • Pueden tener su carnet de biblioteca.
  • Cuidan de una mascota.
  • Cuidan de sus hermanos pequeños.
  • Escriben en su diario.
Niños de 9 años:
  • Limpian el suelo.
  • Limpian pinturas de la pared.
  • Hacen galletas.
  • Conocen la mochila de emergencia.
  • Aprenden primeros auxilios básicos.
  • Lavan el coche.
  • Aprenden carpintería básica.
  • Cocinan verduras.
  • Escriben cartas.
  • Aprenden lo básico de la educación sexual.
  • Envuelven regalos.
  • Cosen botones.
Niños de 10 años:
  • Lavan la ropa.
  • Comprenden los beneficios de hacer ejercicio.
  • Ayudan más en la cocina.
  • Comprenden nutrición básica.
  • Planchan su ropa (con supervisión, a mí la plancha me da mucho miedo).
  • Escriben con creatividad.
Niños de 11 años:
  • Limpian el frigorífico.
  • Limpian los armarios.
  • Empiezan a cocinar más.

La lista la he hecho yo hasta los 11 años, aunque en el sitio original la tienen hasta los 16, ya que después cada uno se basará en la individualidad de cada niño o niña. 

Con respecto a la cocina... ¡Me da un miedo! Creo que un niño siempre tiene que tener a un adulto cuando el niño quiera hacer algo en la cocina. Como norma básica, en mi familia creo que no les dejaremos acercarse a la cocina hasta los 11 ó 12 años. A mi entender, la cocina es el lugar más peligroso de la casa, por lo que considero que deben de ser más mayorcitos para cocinar.

28 octubre 2010

Mi pequeño manual para la educación (ii)

Como os comenté, voy a enumerar los principios o claves para tener una educación inteligente.

AQUI podéis ver un documento escrito por Bernabé Tierno que he encontrado en internet donde aparecen dichos principios y un resumen de cada uno de ellos.

  1. Ama lo que haces y para quien lo haces.
  2. Pon exquisito cuidado en lo que dices y en cómo lo dices.
  3. Haz uso de la empatía.
  4. Muestra tu lado más vulnerable, humano y frágil, con sus limitaciones y defectos.
  5. Espera lo mejor del educando (la motivación del éxito).
  6. Ten fe en la valía, capacidad y voluntad del educando.
  7. Busca algo bueno en el educando y lo encontrarás.
  8. Actúa con firmeza, establece límites y di ¡NO! cuando sea necesario.
  9. Evita los castigos: no son eficaces y existen mejores alternativas.
  10. Permite que el educando sufra las consecuencias de sus errores y omisiones y aprenda de ellos.
  11. Educa en la responsabilidad, porque significa educar en la toma de decisiones.
  12. Procura intervenir sólo lo justo y deja que entre hermanos aprendan a solucionar sus propios conflictos.
  13. No les tuteles diciéndoles a cada momento lo que deben o no deben hacer.
  14. No adoptes las mismas actitudes infantiles o adolescentes de tus hijos.
  15. Empieza a educar inteligentemente desde la cuna.
  16. No dudes en reconocer los errores cometidos si es que has fallado como educador.
  17. Da a cada hijo o educando su tiempo e importancia como individuo, como persona única e irrepetible.
  18. No olvides escuchar atentamente, dialogar y ser empático para poder 'leer' los sentimientos, las dudas y las preocupaciones del otro.
  19. No improvises, sino planifica y diseña previamente toda intervención educativa.
  20. No dejes de educarte, estar al día e incluso autoevaluarte con frecuencia. Todo educador inteligente se considera un aprendiz de educador.
  21. Educa y desarrolla las facultades intelectuales y morales, las costumbres.
  22. Ten en cuenta que la convivencia familiar y conyugal es un factor determinante en el futuro educativo del ser humano.
La verdad es que al leer estos puntos, os podéis imaginar por qué me gusta tanto este libro y por qué lo quiero utilizar como parte de mi estilo educativo. Como he comentado anteriormente, lo mejor sería si es posible leer el libro, ya que cada punto está justificado y explicado. Lo mejor del libro es que es bastante ameno de leer, ya que da ejemplos de familias reales que han ido a su consulta en busca de ayuda, al igual que tiene experiencias de su propia vida, algunas incluso bastante divertidas.