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20 enero 2015

Cómo uso yo los aceites esenciales (guía del vídeo)

(ver el vídeo)

Hay algunas cosas básicas sobre seguridad en cuanto al uso de los aceites esenciales:


  1. Al principio, lo mejor es usar los aceites con un aceite portador, como el de Almendra. Yo uso el aceite fraccionado de coco de doTERRA porque no es graso, se absorve bien, y no huele a nada.
  2. Para las embarazadas se deben seguir una serie de recomendaciones y hay algunos aceites que no son recomendados, como la Salvia Clara, puesto que puede producir contracciones.
  3. Los bebés, niños y gente con piel sensible siempre han de usar un aceite portador con los aceites esenciales.

Generalmente, yo recomiendo dos cucharadas soperas por cada una o dos gotas de aceite esencial. También recomiendo siempre usarlo diluido, puesto que es más fácil de aplicar, se gasta menos aceite esencial y se puede absorber mejor. Con los bebés, me gusta añadir más aceite portador, por si acaso.


En el caso de los aceites esenciales, más no quiere decir mejor. No por poner más gotas de aceite esencial por cucharadas de aceite portador, serán más efectivo. Lo que ayuda a ser efectivo es la frecuencia del uso.


Existen tres maneras diferentes de usarlos: por inhalación, de manera tópica y de manera interna.


  1. Inhalación. Es, simplemente, oler el aceite esencial. Va de lo más básico como abrir el bote y olerlo (como las náuseas del embarazo, al oler la menta, ¡se pasan!), hasta usar un difusor.
    1. La taza o el bol caliente. Se calienta agua, se ponen una o dos gotas en un bol y se echa el agua. Con una toalla se cubre la cabeza y se inhala el vapor. Es muy bueno para congestiones nasales y tos usando eucalipto, menta, o Breathe.
    2. Poner una gota en las manos y respirar profundamente.
    3. Difusores. Desafortunadamente, aún no he encontrado un difusor que me guste. doTERRA vende algunos muy buenos, pero no valen para el sistema de España.

  1. Tópico. Este, junto con la inhalación, es que más uso. Si después de poner el aceite se da un masaje para calentar la zona o se pone un paño caliente (no húmedo), el aceite se absorberá mejor.
    1. En la planta de los pies. Usando un mapa de reflexología, se puede ir más directamente al malestar y masajear el aceite por esa zona. Yo, con los niños pequeños, simplemente se lo masajeo por todo el pie.
    2. Detrás de las orejas, sobretodo para la fiebre con menta (funciona de maravilla).
    3. En las zonas donde esté focalizado el malestar, como en el pecho y en la espalda (para los resfriados sobretodo), en la frente (dolores de cabeza y fiebre), en el estómago (malestares digestivos, diarrea, etc).
Antes hacía las mezclas de los aceites en un recipiente, como por ejemplo, menta y eucalipto, y luego los aplicaba. Pero leí que es mejor hacerlo en “capas”, es decir, primero poner la menta en la zona, y luego el eucalipto.

  1. Interno. Este no lo he usado mucho, pero hay productos de doTERRA que ya están preparados para tomarlos de manera interna, como las cápsulas de OnGuard. Si no, se puede poner una gota en una cápsula vegetal y tomar. También se puede tomar con agua e incluso con limón. Para algunos tratamientos, se pone debajo de la lengua, se hacen gárgaras…
    1. No todos los aceites se pueden ingerir. Si la empresa que provee los aceites esenciales dice que sí, pues entonces adelante. No obstante, puedo asegurar que los aceites de doTERRA sí se pueden digerir. Evidentemente, una gota está muy concentrada y no se debería ingerir en grandes cantidades. Si hay dudas, lo mejor es consultarme.

15 enero 2015

Aceites Esenciales para niños (algunas dolencias en general)

Hace un año publiqué una entrada sobre el uso de aceites esenciales para bebés. Bueno, creo que va siendo hora de publicar el uso de los aceites para los problemas típicos de los niños.

Yo uso los aceites de doTERRA, que se pueden comprar por internet. Si estáis más interesados, podéis contactarme directamente y responderé cualquier duda.

Quemaduras leves: sumergir la piel quemada en agua fría durante 10 minutos para enfriarla. Si la piel no se ha roto, aplicar 2 gotas de lavanda directamente en la zona quemada; si la piel está rota, aplicar 2 gotas de lavanda alrededor de la zona quemada. Después, poner 5 gotas de lavanda en un pañol frío y seco y ponerlo sobre la zona quemada.

Varicela: añadir a 118 ml de crema de calamina 10 gotas de lavanda y 10 gotas de camomila. Mezclar y aplicar dos veces al día por todo el cuerpo.

Resfriados: diluir 1-2 gotas de tomillo o limón en dos cucharadas de aceite base (como el de coco) y masajear un poco en el pecho y en el cuello.

Estreñimiento: diluir 1-2 gotas de romero, jengibre o naranja en dos cucharadas de aceite base, masajear en el estómago y los pies.

Cortes y arañazos: añadir 5 gotas de lavanda y 5 gotas de melaleuca (árbol de te) en un recipiente pequeño con agua tibia. Usar dicha agua para limpiar el corte. Después aplicar 1 gota de lavanda en una tirita antes de usarla para cubrir la herida. No poner directamente la lavanda en la herida porque hará que pique.

Piel seca: diluir 1-2 gotas de sándalo en dos cucharadas de aceite base y aplicar una cantidad pequeña en la zona.

Dolor de oído: combinar dos cucharadas de aceite base con dos gotas de lavanda, 1 gota de camomila y 1 de melaleuca. Poner una gota de esta mezcla en un algodón y aplicar en el oído (pero no dentro completamente), detrás del oído o en los puntos reflejos de los pies.

Fiebre: diluir 1-2 gotas de lavanda o menta en dos cucharadas de aceite base y masajear una pequeña cantidad en el cuello, los pies, detrás de los oídos o en la espalda.

Gripe: diluir una gota de ciprés o lemón en un jabón de baño sin olor y usarlo para el baño.

Picaduras de insectos: añadir 5 gotas de camomila y 5 gotas de lavanda en un recipiente pequeño con agua fría. Empañar un paño en el agua y presionar el paño en la zona de la picadura durante un minuto.

Quemaduras del sol: mezclar 5 gotas de lavanda con una cucharadita de aloe vera. Aplicar sobre
la zona quemada.

Aceites esenciales más recomendados para los niños: ciprés, incienso, jengibre, lavanda, limón,

mejorana, melaleuca (árbol de te), naranja, romero, sándalo, tomillo y ylang ylang.

Precauciones: es una buena idea diluir los aceites antes de aplicarlos en la piel del niño para evitar cualquier posible irritación. La proporción recomendada es una gota de aceite esencial con 1 cucharadita de aceite base como aceite de almendra, aceite de jojoba, aceite de aguacate, aceite de girasol, aceite de oliva virgen extra, etc. 

Mantener los aceites alejados de los niños. Los niños no deben de ingerir aceites esenciales.

Descargo de responsabilidad: no soy profesional en la medicina, nutricionista, médico omeópata. La información que comparto es tras la búsqueda y experiencia personal. No pretendo ni diagnosticar ni prescribir. Si está embarazada, dando el pecho o con una condición médica seria y tiene dudas, consulte con su médico antes de experimentar con dichos productos.

Fuente: AromaReadyProducts.com (2011)


21 enero 2014

Aceites esenciales para problemas típicos de los bebés

De nuevo una entrada sobre los aceites esenciales. Aunque estoy de exámenes, quería tener registrado también aquí algunas ideas para usar con los bebés y evitar enfermedades o dolencias de manera natural.

Esto es un documento que traduje de una hoja que mi amiga que me introdujo a los aceites esenciales me envió. Es de una página web que desafortunadamente no la tiene en español, así que yo hice mi propia traducción.



Dolor abdominal: mezclar una gota de camomila y 1 gota de naranja con dos cucharaditas de aceite base. Añadir una cucharadita de la mezcla al agua del baño caliente y mezclar los aceites en el baño con la mano antes de meter al bebé.


Resfriados: poner 2 gotas de melaleuca, limón o lavanda en un difusor en el momento de dormir y durante el día. Mezclar 1 gota de melaleuca, limón o lavanda con una cucharada de aceite base y usar un poco de la mezcla para masajear el pecho y espalda en el cambio del pañal.


Cólicos: mezlar 1 gota de lavanda con una cucharada de aceite base. Masajear con unas pocas gotas el abdomen, en dirección de las agujas del reloj, hacia el colon.


Congestión: durante el día, para aliviar poner en un difusor 1 gota de lavanda o melaleuca.


Tos: mezclar 1 gota de lavanda con una cucharada de aceite base. Frotar una cantidad pequeña en el pecho y la espalda.


Dermatitis seborreica (costra láctea): combinar dos cucharadas de aceite de almendra con una 1 gota de limón y 1 de geranio. Aplicar una pequeña cantidad en la cabeza del bebé.


Llanto: poner 1 gota de lavanda o camomila en un pañuelo (o extenderla en las manos de los padres) y dejar que el bebé lo huela. No dejar que el bebé toque el aceite.


Diarrea: mezclar 1 gota de camomila con 1 cucharada de aceite base. Masajear 2-3 gotas en el abdomen, en sentido de las agujas del reloj hacia el colon.


Dermatitis del pañal: combinar 1 gota de camomila alemana y 1 gota de lavanda con 1 gota de leche entera. Añadir la mezcla al agua del baño y mezclar bien antes de bañar al bebé. Mantener los aceites alejados del bebé.


Fiebre: mezclar 1 gota de lavanda con una cucharada de aceite base. Aplicar una pequeña cantidad en la planta de los pies, la nuca y detrás de los oídos. Cubrir los pies con calcetines para que el bebé no chupe los aceites esenciales.


Ictericia: mezclar 1 gota de geranio con una cucharada de aceite base. Aplicar en las plantas de los pies en la zona del hígado. No aplicar los aceites durante la primera media hora después de estar expuestos a los rayos UVA.


Dentición: mezclar 1 gota de camomila o lavanda con una cucharada de aceite base. Usar una pqueña cantidad para masajear la parte exterior de la cara siguiendo la mandíbula.


Aceites esenciales más recomendados para los bebés: pomelo, lavanda, limón, mandarina, melaleuca (árbol del te) naranja y camomila.


Precauciones: ya que la piel del bebé es muy delicada, es mejor diluir todos los aceites esenciales antes de aplicarlos en la piel. Una buena regla es diluir una gota del aceite esencial con 1 cucharada de aceite base como el aceite de almendra, aceite de jojoba, aceite de aguacate, aceite de girasol, aceite de oliva virgen extra, etc. Evitar poner aceites fuertes como canela, menta u orégano en un difusor en la habitación del bebé. También es una buena idea poner calcetines al bebé tras aplicar los aceites en los pies y evitar ponerlos en las manos del bebé.



Descargo de responsabilidad: no soy profesional en la medicina, nutricionista, médico omeópata. La información que comparto es tras la búsqueda y experiencia personal. No pretendo ni diagnosticar ni prescribir. Si está embarazada, dando el pecho o con una condición médica seria y tiene dudas, consulte con su médico antes de experimentar con dichos productos.

Piojos fuera de manera natural

Para PREVENIR los piojos, se han de hacer dos cosas básicas:

1º. En el bote del champú del niño, añadir 10 gotas de aceite del té o melaleuca.
2º  Por las mañanas, antes de ir al cole, poner una gota de aceite de melaleuca detrás de los oídos del niño (diluida en aceite portador).

Si resulta que aún así, hemos tenido la mala suerte de que han decidido estar en la cabecita de nuestro pequeñín, aquí hay una "receta" contra los piojos usando aceites esenciales.

Aceites:

- Melaleuca (árbol de té)
- Menta.
- Romero.
- Lavanda.
- Eucalipto.
- Aceite de Oliva o aceite de coco (aceites portadores).

Direcciones:

Mezclar todos los aceites (dos gotas por aceite esencial y aproximadamente dos cucharadas de aceite portador) y echarlo en el pelo. Poner una bolsa de plástico en la cabeza de una a tres horas y después lavar con jabón. Tras realizar esto, para mantener la inmunidad contra los piojos, se puede echar una gota de cualquiera de los aceites al pelo antes de lavarlo.

Aviso que yo no lo he probado, pero otras personas sí y les ha funcionado.

:)

18 diciembre 2013

¿Por qué doTERRA?

Yo ya había estado buscando, comparando y probando algunos aceites de herbolario. La verdad es que me había metido en muchas páginas donde vendían los aceites esenciales y encontraba bastante disparidad de precios. Poco a poco fui aprendiendo que barato suele ser sinónimo de "no puro" y puede llegar a ser peligroso.

Al leer en Facebook expeciencias de amigas mías usando estos aceites esenciales, y tras pensarlo muuuuchooooo (mi amiga tuvo paciencia conmigo), decidí comprar un kit básico para probarlo, y ¡qué contenta estoy de haberlo hecho! Se nota mucho la calidad del aceite, el olor, y el resultado es eficaz.


Otra cosa que hice para ver que estaba comprando calidad fue meterme en una página española donde vendían aceites esenciales y comparar cuanto me salía el ml de aceite. También busqué certificaciones de dichos aceites, y realmente el único que me daba lo que pedía era el de doTERRA.


Para saber más sobre el Grado Terapéutico Puro Certificado, podéis ir al siguiente enlace y comprobar que existen 4 fases de prueba realizadas por laboratorios independientes. Así mismo, es interesante destacar que los aceites esenciales de doTERRA se obtienen del lugar de origen de la planta, por lo que nos aseguramos que la planta ha crecido en su ambiente natural.


Por último, si alguien encuentra otra empresa que le ofrezca la seguridad que necesita para su uso yo lo respeto. Existe muchísima controversia en Internet de personas seguidoras de una compañía contra las personas seguidoras de otra compañía. Vamos, como un partido "Madrid vs Barcelona". Pero si es por experiencia personal, yo me alegro mucho de haber elegido esta compañía, porque tras llevar varias semansa intentando aprender algo todos los días, tanto los productos como la organización me dan la seguridad que yo necesito para mí y mi familia.

¿Más información?

Aquí os dejo el catálogo para cotillear... ji ji ji... El que yo compré es el Kit Médico en Casa (pag. 16).


Aceites esenciales: mi mirada


Llevaba meses pensando en comprar aceites esenciales. Cada vez que L se ponía mala, o veía que se iba a poner mala, le decía a mi marido "si tuviera el aceite esencial podría evitar estar dándole apiretal" o "con el aceite esencial no habríamos llegado a este punto". Leía las experiencias de amigas mías de USA que usaban aceites esenciales, y veía que eran grandes recursos no sólo para "curar" los males, sino para evitar que sucedieran.

Creo que lo más importante en la salud es evitar la enfermedad, en la medida de lo posible. Evitar resfríos, evitar pijos, evitar dolores de oído, evitar dermatitis, evitar dolores de cabeza... Claro, hay cosas que hay que tratar porque no se han podido evitar.

Entonces quise investigar más sobre los aceites esenciales. ¿Qué es lo que hace que sean tan efectivos? Aquí hay una pequeña explicación por el Doctor Hill (directivo de doTerra) que aumenta un poco más nuestro conocimiento de los aceites esenciales y el efecto que tienen en nuestro cuerpo. Algo que aprendí en otros sitios es que dice que va directamente a la raíz del problema.

Voy a poner un ejemplo básico sobre la importancia de "los olores". A mí me ha pasado y hay personas que también, con alguna colonia, producto de limpieza, planta, al olerlo, véis que os sentís mal, os mareáis, os cuesta respirar. Eso es porque al inhalar ese olor específico, el cuerpo os está avisando que dicho olor no os sienta bien, y por eso os avisa, para que lo evitéis. Pues bien, si eso sucede "con lo malo", también sucede "con lo bueno". Es decir, si el cuerpo reacciona protegiéndose de algún olor, también reaccionará de manera positiva con otros olores. A mí me pasó con una colonia de mi marido, que casi me muero porque no podía respirar. A mi suegra y a otras personas que conozco les pasa con algunos detergentes o suavizantes... ¡Los olores están en todos los sitios!

Entonces una de las primeras cosas que decidí fue no usar fragancias para la casa que no fueran naturales, sobretodo para evitar alergias en el futuro para mi familia.

Y eso me hizo pensar aún más en los aceites esenciales. En la historia, los usaron los egipcios, los chinos, en Grecia, Roma, Israel, Arabia... ¡puf! ¡En muchísimos sitios! Y hoy en día, con los avances tecnológicos, no sólo tenemos experiencias personales, sino también estudios que demuestran su efectividad.

En el libro Esenciales Modernos podemos leer muchas referencias bibliográficas, al igual que usos de los aceites y metodologías.

Así que ahora mismo estoy en la fase de aprendizaje y uso, pero también en la fase del disfrute de un mejor control sobre la salud de mi familia. Por ahora, estoy previniendo catarros, dermatitis del pañal, insomnio, el uso de productos quíticos para la limpieza, picor en la piel, estrés... ¡y esto es sólo el principio!

Así que si queréis seguir este viaje conmigo, ¡seguid leyendo las próximas entradas! Voy a poner las cositas que estoy aprendiendo y espero que si tenéis preguntas, me las hagáis por el blog, por facebook o por e-mail.

16 diciembre 2013

Distribuyendo el tiempo y mi mente

Como ya os comenté en una entrada anterior, soy consultora independiente de doTerra. Es un título algo pretencioso, así que para estar a la altura estoy intentado aprender y poner en práctica todo lo que puedo sobre los aceites esenciales.

También estoy intentado ponerme al día con Introducción al Análisis de datos, porque me retrasé en los dos últimos temas (parecía chino lo que estaba leyendo... y lo sigue parenciendo).

Y, claro está, L ocupa casi todo el porcentaje de mi tiempo. Aunque últimamente está jugando más veces sola, pero igualmente necesita mi atención y que yo también juegue con ella. Y ni que decir tiene el que viene en camino... ¡se mueve un montón!

Evidentemente, hay muchas más cosas que ocupan mi tiempo y mi mente y el trabajo de una madre y mujer es no descansar. Aún así, estoy muy agradecida por todo lo que tengo y lo que me permite seguir progresando como persona y como mujer.